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Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Hoy en archeoandrea hablaremos de uno de los museos más visitados de España nos referimos al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (Badajoz). El Museo Nacional de Arte romano se ubica en la calle José Ramón Mélida, s/n. 06800 Mérida (Badajoz) junto al recinto monumental conformado por el Teatro y el Anfiteatro romanos (puedes leer todos los artículos sobre Mérida y su patrimonio publicados en este blog pinchando aquí).

Historia del Museo:

Los precedentes del Museo Nacional de Arte Romano se remontan al siglo XVI, cuando don Fernando de Vera y Vargas, comenzó a formar una importante colección epigráfica en su palacio. Su hijo, el conde de la Roca, la mantuvo y la aumentó, colocando algunas piezas en la fachada del edificio, que fue derribado a finales del siglo XIX. En el siglo XVIII se crearon dos colecciones de piezas arqueológicas, una en la Alcazaba de Mérida y otra en el Convento de Jesús Nazareno (actual Parador Nacional). Desde entonces, a raíz de varias excavaciones, así como de muchos hallazgos fortuitos, las colecciones antes citadas se incrementaron notablemente. A comienzos del XIX se comienzó a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no se fraguó hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nació por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara. El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincidió con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo. Macías elaboró un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hizo cargo de la Institución, y realizó una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma. Todo este esfuerzo comenzó a ver sus frutos en 1975 con motivo del bimilenario de la ciudad, cuando se decidió la creación del Museo Nacional de Arte Romano (por R.D. de 7 de julio), el primero que, fuera de Madrid, tuvo el rango de nacional. Éste fue un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, reclamó una nueva sede. Pocos años más tarde, en 1979 el proyecto del edificio fue encargado al arquitecto Rafael Moneo Vallés quien lo llevó a cabo entre 1980 y 1986, siendo inaugurado el 19 de septiembre de 1986. Actualmente el museo alberga más de 36.000 piezas y actúa como motor de la transformación radical del turismo de Mérida.

El Edificio:

El edificio que alberga las colecciones del museo fue proyectado por el arquitecto navarro Rafael Moneo en el año 1979. La realización de la estructura museal se desarrolló en los años que van desde el 1980 hasta el 1986, cuando fue inaugurado y abierto al publico. La mayor parte del museo está contenida dentro de un amplio edificio donde el espacio está articulado por una serie de elevados arcos de ladrillo. La luz natural ingresa al interior a través de claraboyas situadas sobre los delgados arcos, inundando el espacio con un cálido resplandor. En el subsuelo, una “cripta” subterránea, sumerge a los visitantes en una prístina excavación romana de la antigua ciudad, permitiendo al museo simultáneamente conservar y exhibir la arqueología del sitio, mientras que interpretativamente replica su arquitectura.  La estructura desde un punto de vista puramente museográfico ha sido criticada en especial modo por el tamaño la de la enorme nave central casi vacía y por su fuerte personalidad arquitectónica que a veces parece hacer perder tamaño e importancia a las bellas piezas del contenido, expuestas en ambas naves laterales.

El museo:

El museo nacional de arte Romano está organizado en tres plantas y una cripta, que tiene como objetivo trasladarnos a la colonia romana de Emérita Augusta para hacernos conocer su sociedad.

Planta Baja

El primer espacio que podemos visitar una vez que accedemos al museo es la planta baja. El objetivo de esta sección es trasladarnos a la sociedad romana. El viaje empieza con las primeras tres salas que nos llevan a conocer los edificios donde se celebraban los espectáculos públicos.

Las salas cuatro y cinco están dedicadas a la religión. En la sala cuatro encontramos los aspectos de las religiones orientales más presentes en la sociedad de Emérita Augusta como el mitraismo. La sala cinco está dedicada sobretodo a ilustrar los cultos oficiales de la religión romana.

En la sala seis se ilustra el mundo funerario romano por medio de las diversas tipologías de sepulturas y monumentos sepulcrales hallados en Mérida. En este espacio hasta el diciembre 2017, se podía admirar la exposición temporal “Mulieres. Mujeres en Emérita Augusta”.

La sala siete tiene como tema la casa romana. En este espacio se ha intentado recrear una casa romana encontrada en la céntrica calle de Suárez Somonte donde aparecieron las pinturas murales de una casa romana con escenas lúdicas y de caza.

La plata baja nos deja con las ultimas tres salas (VIII-IX-X) dedicadas a los restos del foro de Emérita Agusta.

Primera Planta:

La primera planta está dedicada sobretodo a las producciones artesanales de la sociedad romana. A los largo de las salas de esta sección del museo encontramos espacios dedicados a la cerámica romana en toda su tipología: común, terra sigillata… y están organizadas por función, tipología y origen.

La sala VI de esta planta, en correspondencia con la sala VI de la planta baja, está dedicada a la cultura funeraria romana con la recreación de un columbario.

La primera planta se completa con salas dedicadas a la producción del vidrio, objetos en hueso y una colección numismática.

 

Segunda Planta:

La segunda planta está dedicada sobre todo a describir el territorio, la sociedad y los movimientos migratorios de la antigua colonia romana. Podemos admirar numerosos retratos privados de los ciudadanos de la colonia. En la sala VII, que lleva por título Arte y cultura, se pretende hacer un repaso a la compleja actividad creativa que tenía lugar en Emérita Augusta a través de las muchas las facetas en las que se manifestaba (música, filosofía, artes plásticas…).

Cripta:

Otro espacio peculiar del museo es la Cripta que se sitúa en los cimientos del museo, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados al construir el edificio y se dejaron a la vista del público como una sala más.

Este imponente recinto cobija bajo las arcadas del edificio de Moneo los restos arqueológicos correspondientes a un peculiar barrio extramuros, en el que puede admirarse la perfecta simbiosis de viviendas y área funeraria.

Conclusiones e información:

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es un etapa obligada en una visita a la ciudad y a la región de Extremadura. La historia del edificio, las colecciones y el discurso expositivo nos llevan al mundo romano y nos hace pasear por su sociedad, su edificios y su cultura.

La visita es amena y no se hace para nada aburrida. El museo también es un centro de estudio del mundo romano promocionando y organizando actividades como jornadas, foros…

Respecto a la funcionalidad museográfica del edificio diseñado por Rafael Moneo opino que no perjudica ni desvaloriza el material arqueológico que contiene. Personalmente es de mi agrado.

Para visitar el museo y saber horarios, actividades y más podéis pinchar aquí

Podéis encontrar más artículos sobre museos haced click aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.

Arqueología Atenas Ciudades Historia

Descubriendo Atenas: La biblioteca de Adriano

La biblioteca de Adriano

Seguimos nuestro viaje descubriendo Atenas, sus barrios y su patrimonio. Si quieres saber más sobre esta sección del Blog te aconsejo leer las entregas anteriores: descubriendo Psiridescubriendo Monastiraky. Hoy hablaremos de la Biblioteca de Adriano. Los restos arqueológicos de la Biblioteca de Adriano están apenas a unos metros de la plaza de Monastiraki, lugar de reunión de Atenienses y viajeros. Desde este lugar y dirigiendo la vista hacia el Acrópolis se pueden ver algunas de las columnas corintias que componían la antigua columnata, enmarcadas por la mezquita Tzisdarakis. La Biblioteca de Adriano es uno de los restos más espectaculares de los yacimientos de época romana que se conservan en Atenas. Todos ellos muy próximos entre sí, como la puerta de Atenea Arkegetis o la Torre de los Vientos, integradas en el conjunto del Ágora Romana.

Historia de la biblioteca:

La Biblioteca de Adriano forma parte del enorme legado que el emperador romano dejó a su paso, no solo por Atenas, sino por buena parte de Grecia. Fue construida como un edificio multifuncional en el año 132 d.C., con unas dimensiones en la planta que, según las fuentes, iban de 118 a 122 metros de largo, por de 78 a 82 metros de ancho.

Fuente www.ancient.eu

Según parece, en su interior se hallaba una considerable colección de libros. Además, desempeñaba las funciones de sala de lectura, centro de reuniones e incluso podría haber albergado una pequeña piscina o estanque, que habría sido sustituido por una iglesia paleocristiana en el siglo V d.C, y otra iglesia bizantina ya en el siglo IX d.C.

Las bibliotecas en la antigüedad no se usaban generalmente como bibliotecas de préstamo sino como lugares de estudio y almacenamiento. Los documentos usualmente eran rollos de papiro (Volumina) que se conservaban en un amplio ambiente rectangular a dos planos (bibliostasio) y se guardaban en armarios de madera (armaria) colocados en nichos en las paredes de la habitación. Las bibliotecas también fueron un lugar para escuchar conferencias y oradores, y discutir asuntos intelectuales con otros visitantes en la tranquilidad del jardín. La Biblioteca de Adriano fue descrita por Pausanias como “el edificio con 100 columnas de mármol frigio, salas con techos pintados, paredes de alabastro y nichos con estatuas en las que se guardaban los libros”.

La biblioteca sufrió varias destrucciones a lo largo de los siglos, la primera de la que tenemos testimonio fue la de los hérulos que dañaron el complejo en el año 267 d. C.

La biblioteca hoy en día:

Como muchas veces ocurre paseando por Atenas o admirando su pasado es fácil perdernos por su pasado arqueológico. La biblioteca de Adriano no es una excepción. Es un lugar emblemático que nos atrapa y nos hace viajar al pasado. Obviamente semejante riqueza se ha ido perdiendo por los expolios y el paso del tiempo. Hoy en día se conserva un conjunto arqueológico impresionante por sus dimensiones, todo ello flanqueado por edificios de otras épocas como la mezquita Tzisdarakis de Monastiraki o la iglesia bizantina de los Santos Apóstoles de la Escaleras.

Para más información sobre horario, precio de entrada al conjunto pincha aquí.

 

 

 

Arqueología Historia Salento Viajes

Presicce un pueblo de leyendas, hipogeos y palacios

Presicce

El pueblo de Presicce está ubicado en el bajo Salento, precisamente en un valle particularmente rico en agua. El valle está situado en la “Serra di Pozzomauro“, una colina organizada en terrazas con muros de piedra seca que delimitan los campos  cubiertos de matorral mediterráneo, olivos centenarios, pinos y especies de arbustos de roble espinoso.

Hay varias teorías sobre el origen de Presicce. La tesis más plausible, sin embargo, parece ser la que se refiere a la abundancia de agua en el área. La presencia de acuíferos en una tierra árida como la de la península del Salento implicó el movimiento de los habitantes de otras zonas hacia el territorio de Presicce en busca de agua. De ahí su originario nombre “Praesitium”, que significa concretamente “nacido por sed”; desde “Praesitium” se pasó a “Praesitio” para acabar en el actual nombre de Presicce presuntamente surgido en un momento indefinido en el período alto medieval.

Sin embargo hay algunas fuentes que afirman,  que el verdadero nacimiento de la aldea de Presiccese ocurrió después del desplazamiento de la población de Pozzomauro, un pequeño asentamiento humano en la ladera sureste de la colina en la que actualmente se encuentra la ciudad. De Pozzomauro todavía hay signos visibles: los restos de una antigua torre, una cripta de los monjes basilianos y una capilla. Los sarracenos, en 1400, conquistaron y luego devastaron Pozzomauro. Incluso con los orígenes del topónimo parece haber un vínculo con este evento, Presicce deriva de la palabra latina “praesidium” que significa guarnición militar, (si quieres saber más sobre el Salento y el bajo medievo y edad moderna puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar).

Presicce

Una leyenda oral ha dado a los Presiccesi el sobrenombre de “Mascarani“. Los hechos de este sobrenombre se debe a una historia que se remonta al 1655. En aquel tiempo aun en estas tierras se aplicada la horrible ley  de “Ius primae noctis”, que otorgaba  un presunto derecho a los señores feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier doncella, sierva de su feudo, que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos. El aplicación de tal derecho por Carlo Bartilotti,  el señor feudal de aquel tiempo, obviamente trajo mucho odio hacia él. Una noche el señor feudal, mientras asistía desde la ventana de su castillo al desfile de carnaval, fue asesinado por un hombre enmascarado y armado con una pistola. La leyenda cuenta que el hombre que disparó se volvió hacia la muchedrumbre enmascarada del pueblo, que intencionadamente seguía la celebración del carnaval haciendo caso omiso al hecho de que el señor feudal estaba siendo asesinado. Desde entonces, los presiccesi son conocidos como los Mascarani, aquellos que llevan una mascara.

Presicce también es conocida como el pueblo hipogeo. Este sobrenombre se debe a la abundante presencia de almazaras hipogeas en su territorio. El municipio de Presicce es el que tiene el mayor número de almazaras hipogeas de todo el salento.

Las almazaras más antiguas aún son identificables en la Serra di Pozzomauro. Fueron excavadas en roca calcárea probablemente por comunidades de pastores con la ayuda y experiencia de los monjes basilianos, en un intento de reorganizar las poblaciones sobrevivientes escapadas de las invasiones de los sarracenos de los siglos IX y X. En los siglos posteriores la necesidad de iniciar la organización productiva del territorio y la recuperación de la zona pantanosa, condujo a la construcción de las almazaras hipogeas también en el centro de la ciudad. El momento de mayor explotación de las almazaras hipogeas probablemente llegó en el 1600 según el historiador local Carmelo Sigliuzzo, que en un escrito inédito conservado en la biblioteca municipal de Presicce, cree poder afirmar con relativa certidumbre que en el siglo diecisiete Presicce podía contar con alrededor de 23 almazaras hipogeas. Se cree, a partir de testimonios verbales, que las almazaras hipogeas estuvieron en uso hasta finales de 1800 y primeros años del 1900, después de lo cual, el advenimiento de nuevas tecnologías para la producción de aceite de oliva y la impracticabilidad higiénica de los espacios hipogeos condujeron a su abandono y al consecuente llenado de los ambientes hipogeos con material de desecho.

 

Presicce

Presicce

Pero Pressice también es conocido como uno de los pueblos más bellos de Italia. Tal reconocimiento se debe a la presencia de numerosos palacios señoriales que conserva su casco antiguo, a la espléndida iglesia de Sant’Andrea y a su palacio ducal, actual sede del museo de la civilización campesina de Presicce, entre otros….

Mientras organizáis vuestro viaje a Presicce, os invito a disfrutar de su belleza con estas imágenes. Si queréis saber más sobre el Salento haced click aquí y estad atentos a los próximas posts.


 

Extremadura Historia Itinerarios Viajes

Descubriendo San Martín de Trevejo

Descubriendo San Martín de Trevejo

Hoy volvemos a  escribir sobre Extremadura y su patrimonio. En este artículo viajaremos a la provincia de Cáceres, a la comarca de Sierra de Gata, tratando en detalle el espléndido pueblo de San Martín de Trevejo.

San Martín de Trevejo es una villa que se encuentra entre la Sierra de Gata y la frontera portuguesa. Se halla enclavado en un valle a los pies del monte Jálama (1492 m) en el Val de Xálima, en el noroeste de la provincia de Cáceres y cuenta actualmente con una población aproximada de 800 habitantes. Perteneció hasta el año 1833 a la provincia de Salamanca y hasta el año 1958 a la diócesis de Ciudad Rodrigo, hoy en día forma parte de los veinte pueblos que integran el conjunto de la Sierra de Gata.

Su posición, muy próxima a la frontera con Portugal y en pleno corazón de la comarca de Sierra de Gata,  hace que San Martín de Trevejo ostente un fenómeno cultural extraordinario, que junto con su florida vegetación, puede ofrecer al visitante un conjunto histórico y paisajístico único en el mundo.

Historia

Sobre la fundación de San Martín de Trevejo se dispone de poca información, aunque la hipótesis más acreditada señala una fecha a partir del  siglo IV d.C., por el nombre de San Martín, santo que vivió en este siglo. El primitivo nombre del enclave era San Martín de los Vinos y después de la promulgación de un fuero en 1230 se le llama Trevejo. Fue San Martín antigua capital de Corregimiento de Jálama, sede del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén y cabeza de juzgado hasta el 1826. En la zona se libraron muchas guerras sangrientas, tal es el caso de Alfonso VII, que tomó la Ciudad de Coria en el 1142. Fernando, su hijo, empujó el repoblamiento de la comarca, desde Ciudad Rodrigo hasta esta Sierra, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo. La población que repobló las tierras provenía mayoritariamente del antiguo reino de León y de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada “a fala“ o “mañegu”hablada también en los municipios adyacentes  (Eljas y Valverde del Fresno). El pasado de este lugar se refleja en su patrimonio histórico como en:  el Pilón “O Chafaril” , la plaza mayor, la torre campanario de la plaza mayor, el pilón situado en la plaza mayor, la casa de la Encomienda situada también en la Plaza Mayor , la Iglesia de San Martín de Tours (terminada de construir en el año 1653) y el casco antiguo entre otros…

ARQUITECTURA MAÑEGA:

El casco antiguo de San Martín de Trevejo  fue declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico gracias a su bien conservada arquitectura. Sus tradicionales casas de entramado hacen que el tiempo se detenga. Recorriendo las  calles de este lugar, donde las techumbres de algunos hogares suelen prolongarse hasta prácticamente unirse con los tejados de las casas situadas al otro lado de la calle. El visitante podrá divisar las edificaciones de entramado de madera, compuestas por tres niveles de altura principalmente. Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite. En la actualidad, estas boigas suponen un importante atractivo turístico, las cuales, siendo muy mimadas y valoradas por sus dueños, aportan una agradable zona de recreo donde poder degustar el buen vino del lugar.

Experiencia personal

Durante mi estancia en San Martín de Trevejo me alojé en el Hotel Rural de El Duende del Chafaril. El hotel está situado en el casco antiguo de San Martín de Trevejo y está formado por una gran casa de muros de piedra datada de 1822 que fue rehabilitada en su totalidad en 2006 para convertirla en un cuidado hotel. La estancia en el hotel fue muy agradable tanto por el personal como por los servicios teniendo en cuenta que con la habitación está incluido el acceso ilimitado a la piscina del exterior y al pequeño spa con sauna y jacuzzi entre otros… Las habitaciones están muy bien equipadas y decoradas con gusto respetando la historia del edificio pero con toques modernos. También cuenta con un restaurante en su interior donde poder disfrutar del la gastronomía local con una presentación de platos moderna y actualizada. En la plaza mayor también podréis disfrutar de un restaurante tradicional como Os Arcus donde podéis degustar una estupenda carne a la brasa entre otros platos tradicionales…

Si os gusta la naturaleza, la historia y descubrir pequeños enclaves con una cultura original y única, tenéis que pensar en hacer una visita en San Martín de Trevejo y disfrutar Sierra de Gata, comarca que descubriéremos más en lo próximos meses  con nuevas entradas.

Puedes encontrar otras entradas relacionadas con Extremadura pinchando aquí

Enlaces de interés:

www.sanmartindetrevejoturismo.com

www.sierradegata.org

Arqueología Historia Salento Viajes

Castro el puerto donde desembarcó Eneas

Castro

La ciudad de Castro se encuentra en la sierra salentina en el territorio más oriental de la península salentina entre Otranto y Leuca. El puerto de Castro es el más cercano a la costa griega, distando tan solo 80KM desde la isla de Phano, cerca de Corfu. El subsuelo de Castro es rico en enormes grutas marinas conocidas con el nombre de Romanelli y Zinzulusa. Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la gruta de Romanelli hallaron pinturas rupestres y utensilios de factura humana que se remontan al paleolítico. En la gruta de la Zinzulusa se hallaron repertos arqueológicos datados entre la edad paleolítica y neolítica.

Las recientes investigaciones arqueológicas e historiográficas sobre la evolución histórica de Castro nos indican que el pueblo salentino fue fundado por los Masapicos, población de origen griego, estando después bajo la hegemonía de los griegos que le pusieron el nombre de “Καστρον” que significa “lugar fortificado”.  En el 123 a.C. la ciudad de Castro pasó a ser una colonia Romana con el nombre de Castrum Minarvae. Esta primera etapa de la historia de Castro está testimoniada por los recientes hallazgos arqueológicos realizados por la universidad de Lecce. Los arqueólogos de dicha institución han hallado y estudiado las muras de la ciudad de época mesápica, griega y romana que datan de un tiempo entre los siglos V y II a.C. Según el director de la escuela de especialización en arqueología de la universidad de Lecce Francesco d´Andria los últimos descubrimientos han revelado elementos determinantes como los restos de un templo dedicado a la diosa Minerva que junto con las poderosas cintas murarias que datan entre el IV y el III siglo a.C. hacen de Castro, el  puerto descrito en La Eneida de Virgilio donde desembarcó de Eneas.

Después de la caída del imperio romano de occidente Castro paso a ser un domino godo. Después de las guerras góticas con la victoria bizantina bajo el Reinado de Justiniano en el siglo VI d.C. p se convirtió en un enclave del imperio bizantino. La ciudad de Castro en el 682 fue elevada a sede episcopal hasta el 1818. Durante el siglo IX pasó a ser un dominio árabe convertiéndose en un importante puerto comercial conocido por el nombre de “Al Qatara” es decir “El Castillo” hasta la reconquista de Luis II el Joven (para saber más sobre esta época puedes leer Patú ciudad del pathos).  En el siglo XI la ciudad fue disputada entre los bizantinos y los normandos con la victoria final de estos últimos que elevaron Castro a rango de contea al final del siglo XI.

Hoy en día, visitando el centro histórico de Castro uno de los elementos arquitectónicos que nos llama inmediatamente la atención es su castillo Aragonés.  El castillo de Castro fue construido en el siglo XIII bajo Carlos de Anjou sobre una estructura precedentemente existente de época romana que a su vez probablemente se apoyaba a otra estructura aun más antigua. El castillo sufrió los ataques más poderoso cuando Castro era ya un aposentamiento Aragonés. Los primeros ataques se realizaron después de la caída de Costantinopla en el 1453, con ataques poderosos conducto por los turcos hacia las costas del Salento desde el 1460. Bajo el reinado de Fernando I de Aragón el conde Giulio Acquaviva ordenó reforzar el castillo y aumentar el presidio militar. Las medidas del conde no fueron suficientes y en el 1480 los turcos semi destrozaron el castillo mientras un ejército de 2000 hombres bajo el mando del conde de Acquaviva  era acorralado y derrotado. Durante el siglo XVI el castillo fue reforzado varias veces, en el 1572 por el vice rey Pedro de Toledo y en el 1575 por el arquitecto sienés Tiburzio Spannocchi al cual fue encargo también una reestructuración de la cinta muraria. Todas estas reformas no pudieron garantizar la seguridad de la población local que era sometida a continuos ataques del mar (para más información sobre este tema puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar y Salve la ciudad que resisitió a los Piratas ). La inseguridad de Castro empujó a la población local a abandonar la ciudad de Castro y a buscar un lugar más seguro alejado de la costa.

El pueblo de Castro así como muchas localidades del Salento se repobló con el cese de los ataques del mar desde oriente en el siglo XVIII aunque nunca recuperó la importancia y el rol estratégico que obtuvo en el pasado. Podéis encontrar información sobre Casto en la web de su ayuntamiento pinchando aquí. Si queréis visitar el sitio y la zona como experiencia personal, para poder disfrutar al máximo de Castro y del Salento en mi opinión los meses mejores son los que van desde mayo hasta octubre, evitando agosto cuando la presencia de los turistas es por estas tierras es multitudinaria.

 

Arqueología Extremadura Historia Viajes

La casa del Mitreo

La casa del Mitreo

Hoy en archeoandrea hablaremos de un yacimiento arqueológico que conserva restos arqueológicos muy importantes para la historia de la Hispania romana, estamos hablando de La casa del Mitreo. En este yacimiento situado en la ciudad de Mérida, en Extremadura, encontramos los  restos de uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. El nombre del yacimiento se debe a los primeros investigadores que consideraron vincular los restos arqueológicos encontrados en el solar con los restos de un posible templo dedicado a Mitra, aparecidos en el solar ocupado por la plaza de toros, por su proximidad. Hoy en día esta hipótesis ha sido descartada por la mayoría de los investigadores que son inclines a identificar los restos como una domus romana.

Posición y cronología

La Casa del Mitreo es una domus que estuvo situada al suroeste de la ciudad romana, fuera de las murallas y junto a la prolongación del Cardo Máximo. Se asienta sobre una suave pendiente que desciende desde el cerro donde se ubica la Plaza de Toros hacia la actual carretera. Por la datación de los restos las últimas excavaciones fijan la construcción de esta domus a finales del s. I d.C., en época Flavia. No obstante, la casa sufrió varias remodelaciones a lo largo de su vida e, incluso, un incendio, que destruyó parte del vestíbulo y de la zona de tiendas entre finales del s. II y mediados del s. III d.C. Las zonas afectadas por el incendio parecen que no volvieron a ser habitadas, aunque sí el resto de dependencias de la casa al menos hasta el s. IV d. C., cuando seguramente se abandonó toda de forma definitiva.

Historia del yacimiento:

Las primeras noticias sobre el yacimiento pertenecen a los años 1902-1913 cuando se empezó a construir la plaza de toros de Mérida. Los primeros sondeos arqueológicos del solar llegaron en el 1954 con D. José de Calasanz Serra Rafols, Comisario Director de las Excavaciones del Plan Nacional de Mérida deliberando en su informe la necesidad de programar una excavación arqueológica del área. La excavación que fue realizada y dirigida por D. Eugenio García Sandoval en el 1966, portó a la luz los primeros restos de la Casa del Mitreo y del famoso  “Mosaico Cosmogónico” el hallazgo más importante de la intervención. En los años 70 la conservación e investigación del espacio pasó a ser incumbencia de los conservadores y técnicos del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. En 1994 la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura decidió colocar una cubierta que protegiese todo el recinto arqueológico de la casa de las inclemencias meteorológicas. Durante la obra se realizaron nuevos estudios, concretamente en la entrada de la domus donde se encontraban las actividades industriales de la casa. Tras la colocación de la cubierta, el recinto fue abierto al público con un aspecto similar al que presenta en nuestros días. Además, en la actualidad, la Casa del Mitreo forma conjunto en un recinto arqueológico junto con el “Área funeraria de los Columbarios” del cual hablaremos en detalle en una próxima entrada.

Imagen original en http://www.spanisharts.com

Descripción:

Nos encontramos ante una domus edificada a finales del siglo I e inicios del II d.C. fuera de las murallas de la ciudad, sin restricciones para su crecimiento. Sin duda, su extensión y la decoración de algunas de sus estancias denotan que sus propietarios fueron personajes de relevancia dentro de la sociedad emeritense, formados en la cultura helenística. Todo el conjunto está articulado en torno a tres patios el atrium, el peristylum y el viridarium.

La casa del Mitreo

Atrium

Peristylum

Viridarium

Alrededor de los tres espacios se distribuyen las diferentes estancias de la casa, donde tenia lugar la vida diaria de sus inquilinos tanto desde un punto de vista público como privado. Además, estos tres espacios parecen guardar un orden que va desde la zona más pública y social, situada hacia la entrada de la casa: el atrio con sus tabernae y su tablinum, en el que se halla el famoso “Mosaico Cosmogónico”; hasta la zona más íntima y privada: el viridarium o jardín en torno al que se hallan distribuidas las habitaciones, ubicado en el interior de la vivienda; y, al mismo tiempo, una gradación de tamaño que va de menor a mayor desde el atrio hasta el viridarium pasando por el peristylum en relación a sus dimensiones y número de columnas. Especialmente, el peristylum sería el vértice de un ángulo de noventa grados perfecto en la domus del Mitreo entre el eje norte-sur desde la entrada hasta el mismo peristilo y el eje este-oeste desde el propio peristilo hasta el siguiente patio: el viridarium. Ambos ejes se identifican en la casa con dos largos pasillos que unen los tres patios, permiten la circulación por la casa y a lo largo de ellos se articulan las distintas estancias.

Corredor hacia el Peristylum

Cisterna en la zona del Viridarium

Atrium

Habitación del mosaico de Eros

Restos termas

Opinión:

La Casa del Mitreo es sin duda alguna una joya arqueológica que merece una visita ya seamos unos profesionales del arqueología romana o un simples apasionados.  El yacimiento se encuentra en un estado de conservación óptima. El primer problema los encontramos al localizar el sitio, escasamente señalado (problema que el yacimiento comparte con otras áreas arqueológicas de la ciudad como el circo máximo). El recorrido del visitante está acompañado por paneles explicativos solo en español y con una terminología impecable desde un punto de vista académico pero quizá de difícil interpretación para el gran público.  En mi opinión la visita a este yacimiento arqueológico es obligatoria si estáis pensando en acudir a la ciudad de Mérida ya que es uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. Para visitar la casa del Mitreo es necesario un ticket con el coste de 4€, que además de dar entrada al área arqueológica de la casa del mitreo también incluye la posibilidad de visitar la adyacente “Área funeraria de los Columbarios” de la cual hablaremos próximamente. Para programar la visita y mayor información sobre horarios y billetes os aconsejamos consultar la web de turismo de Mérida pinchando aquí.

Si habéis visitado la casa del Mitreo me gustaría saber vuestra opinión ¡Compartidla en comentarios por favor! Mientras tanto… ¡un saludo a tod@s!

Arqueología Ciudades Historia

El Jardín de Boboli

El Jardín de Boboli

Hola cari amici, hoy me gustaría hablaros de uno de los lugares históricos que tuve la suerte de visitar durante mi estancia de trabajo con WAZOGATE en Florencia (para saber más sobre mi trabajo desarrollado en la ciudad Toscana puedes leer Nueva aventura en Florencia ). El lugar que analizaremos en el post de hoy es  Il Giardino de Boboli ( el Jardín de Boboli).

El Jardín de Boboli se encuentra en el la parte posterior de Palacio Pitti, primera residencia de los Medici, luego de los Lorena y por último de los Savoia. Se trata de un gran espacio verde que ocupa alrededor de 45.000 metros cuadrados y es un ejemplo de jardín italiano.

 

Historia del jardín:
El núcleo originario del jardín se remonta al 1418, cuando Luca Pitti compró desde la familia Borgolo algún terreno de la zona del Oltrarno, con el objetivo de construir un gran palacio. Las obras de ampliación del palacio y del jardín empezaron en el 1549 cuando la propriedad pasó a los Medici.  El proyecto del jardín fue confiado al arquitecto Niccoló Tribolo. Después de la prematura muerte del Tribolo, quien completo los trabajos del jardín fue Bartolomeo Ammannati (si quieres saber más sobre él te aconsejamos leer el artículo la Biblioteca Laurenciana).

La ampliación más grande del jardín se realizó durante el gobierno de Cosimo II de Medici (1609-1621) y la primera vez que se abrió al público fue en el 1766 con el granduca Leopoldo II. En el 2013 el Jardín de Boboli fue declarado patrimonio de la humanidad.

El Jardín
El Jardín de Boboli se desarrolla alrededor de un eje principal, a los lados del cual se encuentran terrazas, fuentes, estatuas, viales, setos verdes..

Entrando en el jardín nos encontramos inmediatamente con la Fontana del carciofo realizada por Francesco Susini y Francesco del Tadda en el 1639 y colocada en la entrada del jardín en el 1641.

Uno de los primeros espacios que nos encontramos entrando en el jardín siguiendo el eje principal es el Anfinteatro, inaugurado en el 1637. En la entrada de este espacio podemos admirar un obelisco egipcio transportado directamente desde Egipto en el 1789 .

 

Avanzando por el vial principal encontramos otro espacio, el Bacino di Nettuno creado en el 1777, que alberga la fuente del Neptuno, llamada por los florentinos la “Fontana della Forchetta”.

Avanzando en línea recta nos encontramos con otro espacio dominado por la escultura de la Abundancia del Giambologna.

Subiendo por el eje principal hacia los antiguos bastiones proyectados por Miguel Ángel en el 1529, llegamos al Prato del Cavaliere una de las áreas más altas de el jardín de Boboli donde podemos disfrutar de una magnífica vista sobre las villas florentinas. En este espacio nos encontramos con el actual museo de la porcelana, palacio un tiempo utilizado por el cardenal Leopoldo Medici para su meditaciones.

 

Desde este punto nos podemos separar del eje principal y explorar la zona este del Jardín donde podemos encontrar la Kaffeehaus, una construcción rococó. A los lados de la construcción encontramos pequeñas cuevas decoradas, con el objetivo de generar refrigerios durante los días calurosos. Una de estas cuevas es la Grecolatina della Madama proyectada por el Tribolo decorada con figuras grotescas. En estos espacios podemos encontrar también varias estatuas y la fuente del Bacchino con una estatua que representa a Morgante, el enano de la corte de Cosimo I de Medici.

En esta zona también podemos admirar la Grotta del Buontalenti. Es un espacio único, ejemplo del manierismo italiano. Fue realizado entre los años 1583 y 1593, empezada por el Vasari, fue terminada por el Buontalenti por voluntad de Francesco De Medici. La construcción representa tres áreas que simulan unas cuevas con estalactitas y esponjas. Las zonas están decoradas por espléndidas estatuas, entre otras señalamos la Venere del Giambologna.

En la parte Oeste del eje principal bajando por nos encontramos con el Prato del Uccellatore donde podemos admirar el Tindaro Screpolato, una escultura de bronce  realizada en el 1998 por Igor Mitoraj.

Desde este punto encontramos el Viottolone, un espléndido vial arbolado con cipreses y estatuas que nos conduce hasta el Piazzale del Isolotto.

En el Piazzale del Isolotto podemos admirar la fuente que representa al Océano del Giambologna circundada por tres esculturas que simbolizan los tres grandes ríos Nilo, Ganges y el Eufrates.

 

Consideraciones Personales:

La visita al Jardín de Boboli es algo absolutamente obligatorio si queremos perdernos en la tranquilidad de este espléndido espacio verde de Florencia. La visita es gratuita para los florentinos mientras que para los turistas es de pago con billetes que incluyen la entrada a varios espacios del Palacio Pitti o también se puede comprar la sola entrada para los jardines. De todas formas podéis encontrar todos los horarios, coste e información pinchando aquí.

Personalmente la visita al jardín ha sido una experiencia muy agradable, es muy interesante que al pasear por el jardín podamos encontrar  esculturas de épocas pasadas y muestras de obras contemporáneas. El estado de conservación del jardín es sin duda impecable, y los paneles informativos ayudan de manera sencilla a orientarse en el interior del jardín, por eso no podéis perderos la oportunidad de visitar este espacio único en el panorama florentino.

Arqueología Extremadura Historia Viajes

Oppidium de Hornachuelos

Oppidium de Hornachuelos

El “oppidium”de Hornachuelos es un enclave arqueológico situado en el término municipal de Ribera del Fresno (Badajoz).

Aunque fue citado ya en la bibliografía de finales del siglo XIX a raíz del hallazgo de una lápida romana, ha sido la investigación dirigida entre 1986 y 1997 por el Dr. Alonso Rodríguez Díaz (Universidad de Extremadura) la que, por el momento, ha aportado un mejor conocimiento del sitio.

En 2002, en el marco del Proyecto “Alba Plata” de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, el yacimiento se ha hecho visitable y posee un Centro de Interpretación en la Casa de la Cultura de Ribera de Fresno.

Historia de la excavación

Una vez iniciada la primera campaña de excavación y tras una valoración del territorio, se decide prolongar los trabajos en los años sucesivos siendo esta acción continuada hasta 1997.

Las sucesivas excavaciones han demostrado que Hornachuelos estuvo poblado a finales de la EDAD DEL COBRE O CALCOLÍTICO (2.000-1.800 A.C.) siendo un tipo de poblado propio de la Cuenca Media del Guadiana (si queréis descubrir más sobre otro sitio arqueológico de edad prehistórica te aconsejo leer este artículo sobre Huerta Montero). Así lo constata la existencia de su estructura tratándose de un lugar fortificado acotado por una o dos líneas de muralla con bastiones semicirculares evidenciándose en su interior cabañas, principalmente, de planta oval. Esta primera ocupación concluyó con un incendio que provocó el abandono del poblado.

Pero los trabajos arqueológicos demuestran que el mayor esplendor de Hornachuelos se produce casi 2000 años después, entre mediados del siglo II a.C. – y finales del siglo I d.C., etapa de tránsito entre las culturas prerromanas y la Romanización de la Beturia; alcanzando el poblado aproximadamente 5 hectáreas de superficie.

Las evidencias encontradas demuestran una organización más compleja aprovechando al máximo el espacio, en donde las viviendas se diferencian entre sí en cuanto a tamaño y número de habitaciones utilizándose bien para tareas domésticas, almacenaje o descanso. Además, estas casas se encuentran separadas por calles trazadas en sentido longitudinal del cerro.

En cuanto a las actividades económicas también son visibles las mejoras y avances producidos. Se basa en la agricultura de secano, la ganadería extensiva y la caza. Dado el avance en el tiempo con respecto a la fase anterior, también un factor principal en la economía fue el control y explotación de las galenas argentíferas de la Sierra de Hornachos.

El Yacimiento

Hornachuelos es una estratégica elevación que domina el valle del Matachel. Entre mediados del siglo II a.C. y finales del siglo I  d.C. se localizó en ese lugar uno de los “oppida” o ciudad fortificada de la Beturia, nombre que los autores clásicos dieron al territorio comprendido entre el Guadiana y Sierra Morena. Es probable que Hornachuelos correspondiera a Fornacis, “oppidum” citado por Ptolomeo.

En la parte superior del cerro a 471m de altitud encontramos el centro del “oppidium” donde la investigación arqueológica nos hace distinguir claramente las calles y viviendas. Esta zona está compuesta por casas adosadas distribuidas en manzanas cruzadas por calles de unos 3-4 metros de anchura. Las viviendas eran de construcción muy básica con zócalos de piedra y paredes de adobe. Las hay de muy diversos tamaños y distribución, algunas con hasta tres habitaciones, pero habitualmente de una o dos estancias.

Entre las estructuras más espectaculares de Hornachuelos se encuentra una cisterna o aljibe excavado en la roca. Sus dimensiones son 28 m de longitud, 10 m de anchura y 2 m de profundidad media.

Este aljibe debió formar parte de un sistema de recogida de agua, del que tan solo son visibles los canales tallados en sus ángulos y en sus lados mayores.

En el recinto superior puede verse otro aljibe más pequeño aunque más profundo.

En la parte más baja del cerro se descubrieron una serie de túmulos y enterramientos que nos hacen situar en este lugar la necrópolis del oppidum.

La investigación arqueológica nos informa del uso de la cremación como práctica de sepultura y nos ayuda conjuntamente a los utensilios encontrados a datar la necrópolis entre el siglo II a.C.y el siglo I d.C.

Después de la cremación los cuerpos eran enterrados en hoyos alrededor de los túmulos, que servirían de monumento funerario y que podían ser de planta rectangular o circular.

También en las proximidades se han descubierto algunas tumbas independientes, seguramente de la etapa final del oppidum, ya definitivamente romanizado (para saber más sobre los romanos en Extremadura lee también El parque arqueológico de Medellín).

La visita:

Hornachuelos se sitúa junto al tramo Hornachos-Ribera del Fresno de la Cañada Real Leonesa o de Córdoba.

Se accede desde la carretera local que une Ribera del Fresno con Hinojosa del Valle.

A la altura del km 3, indicado con un monolito, se toma un camino señalizado de 6,5 km que conduce al yacimiento.

Yo visité el sitio un sábado de septiembre, pasé por el  Centro de Interpretación del yacimiento arqueológico de Hornachuelos, situado en Ribera del Fresno y lo encontré cerrado. Buscando in internet encontré los siguientes datos para quien quiera visitar el centro:

De lunes a viernes de 10,00 a 14,00 horas (Horario de mañana); de 16,00 a 21,00 horas (Horario de tarde).
• Los sábados y domingos su horario es 10,00 a 14,00 horas (Horario de mañana; y de 17,00 a 21,00 horas (Horario de tarde).
• Para visitar el Centro de Interpretación en días festivos hay que contactar con los siguientes números de teléfono:
o Teléfono del Ayuntamiento: 924 53 60 11/924 53 65 11
o Teléfono de la Casa de la Cultura: 924 53 72 24

El Yacimiento es de acceso libre  a través de una pequeña puerta de hierro. La presencia de cartelería explicativa, bastante deteriorada y solo en idioma español ilustra al visitante aspectos del urbanismo, la defensa, los aljibes y la necrópolis de este lugar.

En el complejo el yacimiento da una idea de abandono, de escasa aprovechamiento sea come una fuente única de información arqueológica, histórica y cultural.

Esperamos que en futuro se pueda apreciar todo el potencial de este yacimiento tan importante tanto por la comunidad de investigadores como por la comunicad local.

El yacimiento también parece poco valorado como motor de desarrollo turístico y del territorio con la estructura puesta a la entrada del yacimiento en abandono y descuidada así como la recogida de basura a la entrada.

No obstante, si sois arqueólogos profesionales o amantes de la arqueología y de la historia y estáis en la zona no podéis perder la oportunidad de visitar este yacimiento único donde con toda tranquilidad podemos apreciar restos tan valiosos como los que se encuentran en el oppidium de Hornachuelos.

 

Ciudades Historia Viajes

Elvas la ciudad Cuartel

Elvas la ciudad Cuartel

Hola cari amici hoy en archeoandrea hablaremos de Elvas (Alentejo Purtugal) .

Elvas es la mayor y más poblada ciudad portuguesa situada en el distrito de Portalegre, en la región del Alentejo, contando con 28. 279 habitantes.

La ciudad portuguesa se encuentra muy cerca de la frontera española, a tan solo 10 Km de la ciudad española de Badajoz. Elvas posee un patrimonio histórico considerable, habiendo sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 30 de junio de 2012.

La ciudad de Elvas es conocida como la ciudad cuartel, dada su posición en el confín entre Portugal y España. La tensión que periódicamente interesaba las relaciones entre los dos países llevó a proteger las ciudades cercanas a los límites de respectivos países. Elvas fue una de las ciudades más fortificadas de Portugal y hoy en día nos deja innumerables testimonios de estas luchas territoriales que dejaron a su paso un rico patrimonio arquitectónico y militar.

El sitio contiene fortificaciones de los siglos del XVII al XIX. Se trata del mayor sistema de murallas y fosos secos del mundo. Dentro del recinto amurallado hay barracones y otros edificios militares así como iglesias y monasterios. Aunque Elvas tiene vestigios arqueológicos del siglo X, la construcción de sus fortificaciones comenzó con la independencia de Portugal, en 1640. Diseñadas por el jesuita holandés João Piscásio Cosmander, son el mejor ejemplo todavía existente de la escuela holandesa de fortificación de todo el mundo. El sitio incluye también el acueducto de Amoreira, construido para que la fortaleza soportara largos asedios sin carecer de agua.

Castillo

El Castillo de Elvas fue construido sobre una antigua fortaleza musulmana conquistada por Sancho II en siglo XIII.

Durante el reinado de Dinis se introducen algunas mejoras como la reforma de la torre del homenaje y la ampliación de la zona defensiva con torreones. En época del rey Fernando se amplían las murallas con la incorporación de 22 torres.

En el siglo XV el castillo pasó a tener un carácter más residencial que defensivo, sirviendo como residencia para los alcaldes de la ciudad.

Los Fuertes De Santa Luzía y Nuestra Señora de Gracia

Elvas es una de las pocas ciudades europeas que ha conseguido mantener gran parte de sus murallas medievales y la totalidad de su fortificación abaluartada. Este entramado defensivo se reforzó con dos fuertes, que se empezaron a construir en el 1763, por ser completado 20 años después, exteriores situados en sendas colinas que cobijan la ciudad: Santa Luzía y Nuestra Señora de Gracia. Todo este conjunto defensivo tiene a gala el no haber sido nunca tomado por fuerzas enemigas.

Acueducto de Amoreira

Elvas es especialmente famosa por su gran acueducto, construido entre los siglos XV y XVII; una gran obra de ingeniería que merece la pena ver.

Pelourinho

El Pelourinho datado siglo XVI,  antiguamente se encontraba extramuros ya que era el lugar de donde colgaban a los reos condenados a muerte. Se trata de un pináculo con decoración de pomas de la que salen cuatro herrajes en la parte superior de donde se colgaban los cuerpos. Fue destruido en 1872, y algunos restos fueron a parar al Museo Municipal hasta que un proyecto de Vitalino de Albuquerque propone su restauración en su emplazamiento original aprovechando las piezas originales.

Monumento religioso:

Iglesia de Nossa Senhora da Assunção, antigua Catedral de Elvas

La antigua catedral de Elvas, cuyo autor fue Francisco Arruda, datada de 1517, tiene planta longitudinal y se compone de tres naves. Pasó por reformas en el s. XVII e incluye elementos de arquitectura manuelina, barroca y rococó.

Iglesia de las Dominicas

Antiguo convento femenino de la Orden Dominicana, fundado en 1528. La iglesia que vemos hoy fue principiada en 1543, con las obras realizadas en 1557 en el lugar donde una vez estuvo la Iglesia de Madalena. Es un edificio de planta rara octogonal con un portal renacentista y un interior completamente recubierto de azulejos. El dorado del altar es obra de los finales del siglo XVII. La extinción de las órdenes religiosas en 1834 promovió el abandono del convento que aun vendría a durar hasta el año de 1870, cuando muere su última monja Ana Inácia de Gusmão. A principios de siglo XX se decidió por la demolición del convento, excepto la iglesia. En su lugar se realizó una sala de cine, viviendas particulares y una escuela primaria.

Como conclusión os aconsejo vivamente visitar la ciudad de Elvas, es un lugar espléndido donde podéis encontrar un patrimonio increíble, tanto militar como religioso. Durante la visita podéis también disfrutar de una buena comida portuguesa en varios restaurantes de la zona, a mí me aconsejaron el Restaurante El Cristo, la experiencia calidad precio fue positiva, especialmente con la Zapaiteira aunque el bacalao a la dorada se puede encontrar de mejor cualidad en cualquier restaurante portugués. Si pensáis ir a este restaurante os aconsejamos que si no queréis esperar mucho tiempo para recibir una mesa evitéis ir el fin de semana.

¡No dudéis en visitar Elvas! Próximamente hablaré más de esta espléndida ciudad. Puedes descubrir más guías de ciudades pinchando  aquí 

Arqueología Atenas Historia Museos

Museo Arqueológico Nacional de Atenas

Museo Arqueológico Nacional de Atenas

Fundado a finales del siglo XIX, el Museo Arqueológico Nacional de Atenas  es, además del museo arqueológico más grande de Grecia, uno de los museos más importantes del mundo en su temática: la Antigua Grecia. El museo está situado en el Barrio de Exarchia, en Patission Street 44, al norte de la Plaza Omonia. Su colecciones ofrecen una visión de la historia y del arte griego desde el Neolítico hasta las épocas de la historia antigua.

El museo está ubicado en un imponente edificio neoclásico de finales del siglo XIX, diseñado por L. Lange y remodelado por Ernst Ziller. En total el museo custodia más de 11000 objetos que incluyen cerámicas, esculturas, joyerías, frescos y utensilios hallados en varias partes de Grecia. Los fondos del museo están expuestos en una superficie de 8000 metros cuadrados.

Los comienzos del museo

Conocido inicialmente como el Museo Central, el Museo Arqueológico de Atenas fue construido entre 1866 y 1889 para albergar la mayor parte de los objetos arqueológicos procedentes desde la prehistoria hasta la antigüedad que fueron hallados en Grecia.

Durante la Segunda Guerra Mundial el imponente edificio de estilo neoclásico se vio obligado a cerrar sus puertas y a guardar sus obras en cajas protectoras, que posteriormente fueron enterradas para evitar su deterioro y posibles saqueos. En 1945 el museo pudo abrir sus puertas de nuevo para sacar a la luz sus preciados tesoros.

Organización del museo

El Museo propone un recorrido por orden cronológico dispuesto en la planta baja, lo que facilita la ubicación en el tiempo de las distintas colecciones visitadas. De esta forma, el público podrá maravillarse con vasijas neolíticas y figurillas del arte cicládico, continuar con la edad de bronce griega y terminar con la escultura helenística y los bustos de emperadores romanos. Otras extraordinarias colecciones, algunas donadas por particulares, completan el conjunto arqueológico expuesto en el Museo. Son los casos, por ejemplo, de la colección egipcia, la de joyas Eleni Stathatou o de la Karapanos, que incluye una serie de bronces de gran interés.

En la primera planta para completar nuestra visita podemos encontrar un rica colección de cerámicas griegas y los frescos minoicos provenientes de la isla de Santorini.

Imperdible del Museo

Máscara de Agamenon:

La primera vitrina contiene la celebre mascara de oro de Agamenón, descubierta en 1876 en Micenas por  por el arqueólogo prusiano Heinrich Schliemann. Fue el propio Schlieman quien le asignó este nombre de monarca dando por sentado que el cuerpo hallado debajo correspondía al mismo personaje. Sin embargo, ahora sabemos que todos los materiales de estas cinco tumbas están fechados entre 1550 y 1500 a.C.; es decir, unos 300 años antes del mítico rey.

Copas de Vafio:

Las copas de Vafio fueron halladas en 1888 en un tholos en Vafio, localidad  cerca de Esparta (Laconia). Estos recipientes están formados por dos láminas de oro, la exterior repujada con temas y estilo totalmente minoicos; las asas están fijadas al cuerpo mediante remaches. Ambas copas  representan escenas campestres.

Colección cicladica:

Ubicada en la galería número 6, incluye esplendidos figurines del tercer y segundo milenio a.C.  Una de las figurinas mide 1,52 metros y data entre el 2600-2300 a.C.. Para saber más sobre el arte cicladico te aconsejamos leer el artículo dedicado al  Museo de Arte Cicládico.

Kouros de Sunión

El museo dispone de una rica colección de Kouros, en la sala n.8 encontramos el Kouros de Sunión. La escultura está fechada entre el 610-590 a. C. hallado en el templo de Poseidón en Sunión, hecho de mármol de Nexo. Con una altura de más de tres metros es una pieza fundamental para el estudio de la escultura griega y del fenómeno religioso-cultural ligado a los Kuroi.

Dios de Bronce

En la galería n.15 señalamos la estatua de Bronce datada 460 a.c. que fue hallada en la costa de Evia. la esattua divide los  los investigadores en su atribución, entre Poisedón y Zeus. La estatua de esplendida factura representa uno de los dos dioses, con los brazos extendido y sujeta un rayo o un tridente en la mano derecha.

Caballo y jinete:

En la galería n. 21 podemos admirar la estatua del siglo II  a.C. de un caballo y de su joven jinete, recuperada de un naufragio frente el cabo Artemisio en Eubea.

Galería Egipcia:

La única galería egipcia de Grecia, se dispone en dos salas  40 y 41, presenta momias, figurines de bronce y retratos de Fayum a partir del 5000 a.C.

Frescos Minoicos:

En la planta superior encontramos lo frescos minoicos de Santorini (thira). Los frescos fueron descubiertos en el yacimiento prehistórico de Akrotitiri, que fue sepultado por una erupción volcánica a finales del siglo XVI a.C..

Colección de cerámica:

En la planta superior encontramos una rica colección de cerámicas griegas. La colección recorre el desarrollo de la cerámica desde la edad del bronce a través de los periodos protogeométrico y geométrico, hasta la cerámica ática de figura negras (siglo VI a.C.) y la de figura rojas (entre el final del siglo V y el principio del IV siglo a.C.).

Conclusiones e información

El Museo Arqueológico Nacional de Atenas es una etapa obligada en nuestra visita a la ciudad. Dado el tamaño del museo es aconsejable organizar la visita en un horario temprano para poder disfrutar de las colecciones y poder perderse por los 8000 metros cuadrados del museo. El museo tiene una organización muy linear y fácilmente inteligible también para personas menos expertas en seguir recorridos museales. Las exposiciones organizadas por temas hacen la visita muy agradable. Durante la visitas están disponibles audioguías que ayudan a conocer mejor los fondos museales. El museo suele albergar también exposiciones temporales muy interesantes de talla mundial.

Horario

Lunes: de 13:00 a 20:00 horas.
De martes a viernes: de 9:00 a 20:00 horas.
Sábados y domingos: de 9:00 a 16:00 horas.
Cerrado: 25 y 26 de diciembre, 1 de enero, 25 de marzo y 1 de mayo.

Precio

Adultos: 7€.
Estudiantes y mayores de 65 años: 3€.
Menores de 18 años: entrada gratuita.