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El Jardín de Boboli

El Jardín de Boboli

Hola cari amici, hoy me gustaría hablaros de uno de los lugares históricos que tuve la suerte de visitar durante mi estancia de trabajo con WAZOGATE en Florencia (para saber más sobre mi trabajo desarrollado en la ciudad Toscana puedes leer Nueva aventura en Florencia ). El lugar que analizaremos en el post de hoy es  Il Giardino de Boboli ( el Jardín de Boboli).

El Jardín de Boboli se encuentra en el la parte posterior de Palacio Pitti, primera residencia de los Medici, luego de los Lorena y por último de los Savoia. Se trata de un gran espacio verde que ocupa alrededor de 45.000 metros cuadrados y es un ejemplo de jardín italiano.

 

Historia del jardín:
El núcleo originario del jardín se remonta al 1418, cuando Luca Pitti compró desde la familia Borgolo algún terreno de la zona del Oltrarno, con el objetivo de construir un gran palacio. Las obras de ampliación del palacio y del jardín empezaron en el 1549 cuando la propriedad pasó a los Medici.  El proyecto del jardín fue confiado al arquitecto Niccoló Tribolo. Después de la prematura muerte del Tribolo, quien completo los trabajos del jardín fue Bartolomeo Ammannati (si quieres saber más sobre él te aconsejamos leer el artículo la Biblioteca Laurenciana).

La ampliación más grande del jardín se realizó durante el gobierno de Cosimo II de Medici (1609-1621) y la primera vez que se abrió al público fue en el 1766 con el granduca Leopoldo II. En el 2013 el Jardín de Boboli fue declarado patrimonio de la humanidad.

El Jardín
El Jardín de Boboli se desarrolla alrededor de un eje principal, a los lados del cual se encuentran terrazas, fuentes, estatuas, viales, setos verdes..

Entrando en el jardín nos encontramos inmediatamente con la Fontana del carciofo realizada por Francesco Susini y Francesco del Tadda en el 1639 y colocada en la entrada del jardín en el 1641.

Uno de los primeros espacios que nos encontramos entrando en el jardín siguiendo el eje principal es el Anfinteatro, inaugurado en el 1637. En la entrada de este espacio podemos admirar un obelisco egipcio transportado directamente desde Egipto en el 1789 .

 

Avanzando por el vial principal encontramos otro espacio, el Bacino di Nettuno creado en el 1777, que alberga la fuente del Neptuno, llamada por los florentinos la “Fontana della Forchetta”.

Avanzando en línea recta nos encontramos con otro espacio dominado por la escultura de la Abundancia del Giambologna.

Subiendo por el eje principal hacia los antiguos bastiones proyectados por Miguel Ángel en el 1529, llegamos al Prato del Cavaliere una de las áreas más altas de el jardín de Boboli donde podemos disfrutar de una magnífica vista sobre las villas florentinas. En este espacio nos encontramos con el actual museo de la porcelana, palacio un tiempo utilizado por el cardenal Leopoldo Medici para su meditaciones.

 

Desde este punto nos podemos separar del eje principal y explorar la zona este del Jardín donde podemos encontrar la Kaffeehaus, una construcción rococó. A los lados de la construcción encontramos pequeñas cuevas decoradas, con el objetivo de generar refrigerios durante los días calurosos. Una de estas cuevas es la Grecolatina della Madama proyectada por el Tribolo decorada con figuras grotescas. En estos espacios podemos encontrar también varias estatuas y la fuente del Bacchino con una estatua que representa a Morgante, el enano de la corte de Cosimo I de Medici.

En esta zona también podemos admirar la Grotta del Buontalenti. Es un espacio único, ejemplo del manierismo italiano. Fue realizado entre los años 1583 y 1593, empezada por el Vasari, fue terminada por el Buontalenti por voluntad de Francesco De Medici. La construcción representa tres áreas que simulan unas cuevas con estalactitas y esponjas. Las zonas están decoradas por espléndidas estatuas, entre otras señalamos la Venere del Giambologna.

En la parte Oeste del eje principal bajando por nos encontramos con el Prato del Uccellatore donde podemos admirar el Tindaro Screpolato, una escultura de bronce  realizada en el 1998 por Igor Mitoraj.

Desde este punto encontramos el Viottolone, un espléndido vial arbolado con cipreses y estatuas que nos conduce hasta el Piazzale del Isolotto.

En el Piazzale del Isolotto podemos admirar la fuente que representa al Océano del Giambologna circundada por tres esculturas que simbolizan los tres grandes ríos Nilo, Ganges y el Eufrates.

 

Consideraciones Personales:

La visita al Jardín de Boboli es algo absolutamente obligatorio si queremos perdernos en la tranquilidad de este espléndido espacio verde de Florencia. La visita es gratuita para los florentinos mientras que para los turistas es de pago con billetes que incluyen la entrada a varios espacios del Palacio Pitti o también se puede comprar la sola entrada para los jardines. De todas formas podéis encontrar todos los horarios, coste e información pinchando aquí.

Personalmente la visita al jardín ha sido una experiencia muy agradable, es muy interesante que al pasear por el jardín podamos encontrar  esculturas de épocas pasadas y muestras de obras contemporáneas. El estado de conservación del jardín es sin duda impecable, y los paneles informativos ayudan de manera sencilla a orientarse en el interior del jardín, por eso no podéis perderos la oportunidad de visitar este espacio único en el panorama florentino.

Arqueología Historia Museos Viajes

Museo Archeologico Nazionale di Firenze

Museo Archeologico Nazionale di Firenze

Durante mi instancia en Florencia  tuve la oportunidad de poder visitar el del Museo Archeologico Nazionale di Firenze, uno de los museos más antiguos de Italia, instituido en el 1870, pocos años después de la unidad de Italia. El museo se abrió al publico en el año 1871 con la inauguración del rey Vittorio Emanuele II, comprendiendo colecciones provenientes de los Uffizi, del Museo Etrusco y antigüedades griegas y romanas de la colección de los Medici y de los Lorena. En la misma sede, desde el año 1855, se ubicaba también el museo egipcio.

El incremento de las colecciones hizo indispensable en el 1880 una mudanza del museo desde via Faenza hasta la actual sede predispuesta en el Palazzo della Crocetta. También el museo Egipcio ordenado por el egiptologo Ernesto Schiaparerllli, fue transferido a  la misma localización en el año 1883.

Hoy en día al llegar al palazzo della Crocetta es muy interesante pasear por el jardín monumental de la institución, donde podemos encontrar repertos recuperados durante las campañas de excavaciones realizadas en los últimos años del siglo XIX en Florencia.

Una vez adquirido el billete (4€ para adultos, siendo el primer domingo del mes la entrada es gratuita) podemos entrar en el museo desde la planta baja de Villa Crocetta. En este espacio podemos encontrar una exposición sobre el mundo etrusco explorando su cultura desde un punto de vista cultural y geográfico a través de un recorrido hecho con vitrinas y paneles.

En la primera planta del museo podemos ver, en la parte izquierda, un recorrido que nos habla del significado de la arqueología y de la historia arqueológica de la Toscana.

En la parte derecha, sin embargo, podemos encontrar las colecciones de los Medici y de los Lorena. En esta parte del museo podemos ver las colecciones numismaticas  incorporadas al museo a partir del 1895. Aquí también se pueden apreciar dos estatuas de las más conocidas  del museo: la Quimera de Arezzo y de la estatua del Orador. La Quimera de Arezzo es famosa por ser  una de la esculturas etruscas más famosas. La pose del animal mítico y su postura agresiva la sitúan como una de las mejores esculturas mitológicas realizadas en la antigüedad. La obra fue realizada en el 360 a.C, y hallada en Arezzo en el 1553 fue transferida a Florencia, donde fue restaurada con la adjunta de la cola por Francesco Carradori, en el  1784. El Orador fue hallado en la mitad del 1500 cerca del Lago Trasimeno, representa a tamaño real a un hombre maduro Aule Meteli, en el acto del silentium manu facere, el gesto con el cual los senadores romanos tomaban la palabra antes de una oración publica. Por este gesto la estatua es conocida como el Orador, el gesto y la indumentaria de la estatua como son la toga praetexta (con los bordes decorados) y los calzares (de tipo “senatorio”), que lo califican como un personaje romano, aunque es etrusco de nacimiento según indica la inscripción en etrusco en el extremo de la toga. Siendo al estatua del I siglo a.C. nos indica probablemente el momento del pasaje a las romanización de las poblaciones etruscas.

En esta parte del museo podemos visitar también la colección egipcia del museo. Se trata de una colección muy consistente, la segunda más grande de Italia tras la de Turin. Podemos encontrar muchos repertos del antiguo Egipto y una colección de indumentarios copto.

En el segundo piso del museo se encuentra una rica colección de repertos etruscos, romanos y griegos, compuestos por cerámicas, bronces, marfiles, tumbas, sarcófagos de piedra etc…

En esta parte cabe señalar que es posible admirar las estatuas de bronce del Idolino di Pesaro, que sirvió de inspiración a muchos artistas del renacimiento, y del Caballo Ecuestre de los Medici, el Vaso Françoisy muchos repertos y manufactos muy interesantes de la historia antigua del centro de Italia.

Opino que el museo se puede visitar con tranquilidad en un par de horas. Seguramente la Quimera de Arezzo y los bronces del Orador, la cabeza de Caballo de los Medici, Minerva de Arezzo (pude ver solo una copia estando el original en una exposición) y el  Idolino di Pesaro, merecen una visita obligada para historiadores, arqueólogos e historiadores del arte. También las colecciones del mundo antiguo con sus cerámicas y repertos son muy interesantes para operadores del sector histórico o para el simple curioso. La colección egipcia es lo suficientemente abundante y completa para darnos un pequeño viaje por el Antiguo Egipto. El museo es muy aconsejable también para los amantes del coleccionismo y del anticuariado ya que todo el museo está orientado en esta dirección. Algún apuntes quizá sea que las indicaciones de los repertos son un poco limitadas, a veces solo en italiano y en ocasiones erróneas (se confunde un Kuros con una estatua de Apolo). El recorrido es a veces caótico y necesitaría alguna indicación más con algún aporte más moderno y multimedial para un disfrute completo de la experiencia. Para concluir si sois amantes de la historia y del coleccionismo y estáis en busca de una experiencia clásica, el Museo Arqueológico Firenze es perfecto para vosotros y seguro disfrutaréis de sus colecciones.

 

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Biblioteca Medicea Laurenciana

Biblioteca Medicea Laurenciana

Hola a tod@s cari amici, sigo mi estancia de trabajo en la ciudad medicea de Florencia ( para saber más sobre  mi trabajo puedes leer el post Beyond (un)employment) y hoy me  gustaría compartir con todos vosotros una joya de la cultura que he tenido la suerte de poder visitar. Me refiero a la Biblioteca Medicea Laurenciana, una autentica joya tanto por los manuscritos que custodia como por obra arquitectónica y artística que es. Miguel Ángel y Vasari, entre otros, fueron los encargados de realizarla.

Entrada de la Biblioteca Medicea Laurenciana

La biblioteca se empezó a construir bajo el impulso del Papa Clemente VII de Medici para dar un lugar definitivo a la colección de familia. La Biblioteca Laurenziana fue proyectada por Miguel Ángel que dirigió personalmente los trabajos de realización entre los años 1523 y 1534, siendo éste su ultimo año en Florencia antes de su traslado definitivo a Roma. La biblioteca fue completada en el 1571 gracias a Giorgio Vasari y Bartolomeo Ammannati, ya que fue Cosimo I el encargado de pedirles completar los trabajos empezados por Miguel Ángel.

En la entrada de la biblioteca nos encontramos con el vestíbulo dominado por una gran escalera en piedra realizada por el Ammannati (no de Miguel Ángel como he leído en muchos sitios) respetando los dibujos de Miguel Ángel pero cambiando el material de construcción eligiendo la piedra en lugar de la madera de nueces.

Escalinata de Bartolomeo Ammannati

Subiendo la escalinata entramos en un gran salón, el salón de lectura. Esta sala es famosa por ser una de las pocas que quedan aun prácticamente igual a como se presentaba en el 1500, conservando todos sus elementos originales. Empezando por el techo realizado por Giovan Battista del Tasso, a partir de dibujos de Miguel Angel. En ambos lados de la sala podemos admirar las vidriadas con los estemas de los Medici proyectados por el mismo Vasari, y el bellissimo suelo en ladrillo rojo y blanco realizado por Noccolo Tribolo, alumno de Buonarroti.

En la sala aun se conservan intactos los bancos de madera, llamados plutei, en dos filas paralelas a ambos lados de la sala. También los bancos se realizaron siguiendo los dibujos de Miguel Ángel.

Salón de Lectura

Una de las Vidriadas del Vasari

Suelo en ladrillo rojo y blanco realizado por Noccolo Tribolo

Los bancos de madera originales, llamados plutei

La única reforma de la biblioteca se realizó en el 1800 para poder albergar los manuscritos donados por Angelo Maria d’Elci, realizando la tribuna d’Elci una rotonda proyectada y realizada por Pasquale Poccianti.

Buena parte de los códigos conservados en la biblioteca son los originales de la colecciones de las familia Medici y testimonian algunos de los momentos más importantes en la historia de la humanidad como el nacimiento y la madurez del renacimiento florentino con la presencia sea como autores que copistas de autores como Coluccio Salutati, Poggio Bracciolini, Niccolò Niccoli, Marsilio Ficino y Pico della Mirandola entre otros