Browsing Category

Viajes

Arqueología Historia Itinerarios Salento tips de viaje Viajes

Andrano el pueblo Castillo

Volvemos a hablar de la Puglia. En esta ocasión os presentaremos Andrano, un estupendo pueblo de la península salentina de gran riqueza en historia que cuenta con un patrimonio único.

El territorio del municipio de Andrano cubre un área de 15,47 km². Se encuentra a 45 km al suoreste de Lecce. También incluye la aldea de Castiglione d’Otranto y la localidad costera de Marina di Andrano.

Andrano

Limita al norte con los municipios de Spongano y Diso, al este con el mar Adriático, al sur con el municipio de Tricase, al oeste con los municipios de Montesano Salentino y Surano.

Desde octubre de 2006, parte del municipio de Andrano está considerado como parte del Parque de Costa Otranto – Santa Maria di Leuca y Bosco di Tricase, establecido por la región de Puglia con el fin de salvaguardar la costa oriental del Salento, rica en patrimonio arquitectónico valioso y especies animales y vegetales. Andrano es la sede del Parque.

Andrano

Hitoria de Andrano:

Hay pocas noticias disponibles sobre los orígenes de Andrano, la aldea y el castillo aparecen oficialmente por primera vez en los documentos  de la cancillería Angevin. Los historiadores concuerdan en su mayoría que Andrano se originó a mediados del siglo V, cuando las invasiones de los Vándalos decretaron la destrucción de un centro costero conocido con el nombre de Pagus Cellino. Los supervivientes de Pagus cellino decidieron fundar un nuevo centro alejado de la costa y dedicarlo a San Andrés, Andrea en italiano. Con el pasar de los años con la elisión de la “e” se pasó a llamar Andrano.

Sin duda alguna el monumento más característico del pueblo es su castillo conocido con el nombre de Spinola-Caracciolo. Como muchas veces pasa con la historia salentina no hay investigaciones históricas y arqueológicas muy profundas, esperamos que desde la universidad del Salento se apoyen tesis y estudios más profundos sobre el patrimonio, la historia y la conservación del bajo salento.  Por eso sobre los orígenes y la historia del castillo sabemos poco, gracias a algún documento perteneciente a la cancillería Angevin y a los estudios históricos/artísticos realizados en el pasado sobre el castillo.

El castillo representa un complejo arquitectónico muy grande con una base cuadrangular con cuatro torres en las esquinas que delimitan el perímetro: dos con un plano cuadrangular, un plano circular y un bastión con una base lanceolada. Una quinta torre se encuentra en la parte central de la elevación norte.

Desde el comienzo del siglo XIII hasta el XXI en el feudo de Andrano se sucedieron 11 familias diferentes de señores feudales: el primero fue Pietro de Curla, en 1269, y las últimas fueron las hermanas Ippolita y Laura Caracciolo que vivieron en el castillo hasta 1968. Muchos de estos señores usaron el castillo como residencia de verano, posiblemente haciendo pequeños o grandes cambios.

El castillo surgió obviamente con motivos militares para defender la población de los ataques que llegaban del mar (para saber más te aconsejamos leer LAS TORRES COSTERAS DEL SALENTO, MUDAS CENTINELAS DEL MAR). En 1662 el castillo fue comprado por Alessandro Gallone el cual cambió la función del castillo quitándole el papel militar para transformarlo en una residencia nobiliaria.

Actualmente el castillo es propiedad del ayuntamiento y es sede de actividades y eventos culturales.

Impresiones personales:

La visita al pueblo de Andrano ha sido sin duda satisfactoria, sobretodo llegar al pueblo a través de la litoránea, un carretera que nos permite pasar con el coche al lado de una costa rocosa única por su belleza natural.

El pueblo y su castillo merecen una visita, pasear por las calles del casco antiguo y la visita al castillo son muy recomendables para todos los amantes de la historia del Mediterráneo. Para visitar el centro y programar una visita os aconsejo visitar la web del ayuntamiento, aquí os dejo el link comune Andrano. Como consejo os invito como siempre a evitar el sitio en Agosto cuando el turismo llega a su cenit.

Arqueología Extremadura Historia Itinerarios Viajes

Olivenza un pueblo entre España y Portugal

Olivenza

Hoy en ARCHEOANDREA volvemos a hablar de Extremadura, precisamente de Olivenza, un lugar rico en historia y patrimonio cultural. Si queréis leer entradas anteriores sobre esta espléndida región os invito a pinchar sobre la etiqueta Extremadura.

Olivenza

Historia de Olivenza:

El municipio extremeño de Olivenza, de unos 12.000 habitantes, fue portugués durante cinco siglos y pasó a pertenecer a España en 1801, tras la Guerra de las Naranjas y en virtud del Tratado de Badajoz.

El origen de Olivenza está ligado a la definitiva reconquista de Badajoz por el rey de León, Alfonso IX, la primavera del año 1230. Para recompensar la participación que los Templarios a su servicio tuvieron en esa campaña, Alfonso IX les concedió los enclaves de Burguillos y Alconchel. Desde ese punto, la Orden creó la encomienda de Oliventia, erigiendo un templo a Santa María y levantando un castillo. Alfonso X el Sabio desalojó a los Templarios de aquella valiosa posición en la frontera y entregó el lugar al Concejo y Obispado de Badajoz. Más tarde, Olivenza fue cedida por Fernando IV de Castilla al rey D. Dinis de Portugal (Tratado de Alcañices, 1297). D. Dinis elevó la antigua aldea castellana a la categoría de villa, reconstruyó la fortificación templaria e impulsó la colonización del término con portugueses.

Tras el esplendor del siglo XVI, Olivenza se vio envuelta de forma muy directa en la Guerra de Restauración (1640), fue conquistada en 1657 por el Duque de San Germán y devuelta a Portugal al firmarse las Paces de Lisboa (1668). De este período data el diseño de sus fortificaciones abaluartadas, cuya construcción se dilató durante la siguiente centuria.

El siglo XVIII se inició con un nuevo conflicto bélico – la Guerra de Sucesión española – en cuyo transcurso se destruyó el puente de Ajuda (1709). La posición de Olivenza se tornó así especialmente vulnerable, rindiéndose sin resistencia a las tropas españolas que la cercaron en 1801 (Guerra de las Naranjas). Por el Tratado de Badajoz de 6 de junio, Manuel Godoy la incorporó formalmente a la soberanía española.

Aunque las potencias vendedoras de Napoleón se obligaron en el Artº 105 del Congreso de Viena a dedicar sus mejores esfuerzos conciliatorios para que Olivenza fuese devuelta a Portugal, las negociaciones de la Conferencia de París (1817-1819) no desembocaron en este resultado debido a la ocupación portuguesa de la Banda Oriental del Río de la Plata, el actual Uruguay. Teniendo en cuenta que la frontera estipulada en un tratado sólo puede alterarse en función de otro tratado de igual naturaleza, subsiste íntegro el Tratado de Badajoz de 1801 como fundamento jurídico de la soberanía española sobre Olivenza.

Olivenza Hoy en día:

“Las muchachas de Olivenza no son como las demás, porque son hijas de España y nietas de Portugal”. Así reza una popular jota extremeña que resume a la perfección el sentir de este pueblo fronterizo, cuyos habitantes hacen uso, cada vez más, del derecho a contar con la doble nacionalidad española y lusa.

Efectivamente el enclave conserva vivo su origen portugués y su pasado de zona de confín que se puede apreciar gracias al patrimonio que conserva en la actualidad.

La Ciudadela

La ciudadela empezada por El rey D. Dinis, en 1306 es un testimonio de este pasado. La piedra fundacional la puso Pero Lourenço do Rego y a partir de 1309 la Orden de Avis dio a las obras el impulso definitivo. El Casco antiguo de Olivenza reproduce la estructura original de las bastides: un cuadrilátero con cuatro puertas, cortado por dos calles perpendiculares que se cruzan en el centro. Todo el conjunto, en sentido E/O, se proyecta emblemáticamente contra la frontera. Con muros de 3 m. de ancho y 12 de altura, el conjunto tenía un total de 14 torres; albarrana la del ángulo más expuesto. En cada cortina se abría una puerta, fortificada con torreones macizos. Se conservan dos de ellas: Alconchel y Los Ángeles, de torres semicirculares. La Puerta de la Gracia sólo mantiene el arco, habiendo perdido sus torres de base cuadrada. La antigua puerta de San Sebastián, en el lado norte, se derribó por proposición de 25 de enero de 1854, dado su estado de ruina inminente. Desde 2005 se encuentra reconstruida.

El alcázar:

Ocupa el lugar de una antigua fortaleza templaria del siglo XIII de la que no quedan vestigios. En 1334 el rey D. Alfonso IV, hijo y sucesor de D. Dinis, inicia la construcción de ese elemento de origen musulmán que es la alcazaba: recinto amurallado dentro de las murallas; culminando con un torreón, el más alto de las plazas de frontera. Pero será D. João II, en 1488, quien otorgue una nueva fisonomía al conjunto, ya que a pesar de los pactos de desarme suscritos con los Reyes Católicos, el Príncipe Perfeito realiza obras de refuerzo del alcázar; artilla en su base dos torres circulares y construye un foso en su perímetro, como puede verse en el Livro das Fortalezas de Duarte D’Armas. El Castillo es un hermoso ejemplar de la arquitectura militar de la época. La Torre del Homenaje, de 37 m. de altura destaca sobre el conjunto, siendo la más alta de las torres de fortaleza en la frontera hispanoportuguesa. Construida en mampostería reforzada por sillares en los ángulos, tiene 24 saeteras que iluminan su interior. En lo más elevado de sus cuatro caras pueden aún apreciarse los restos de los primitivos matacanes de defensa de sus flancos, de los cuales uno fue reconstruido en cemento armado hacia el año 1973. Una barbacana, a cuyo pie se abría el foso inundable, mandado construir por D. João II en 1488, rodeaba por completo la alcazaba. En la parte interior de castillo acoge parte del Museo Etnográfico González Santana.

La muralla abaluartada:

La muralla abaluartada es el cuarto cinturón de Olivenza; del segundo y tercero no se conserva casi nada. Construida en el siglo XVII, sufrió tres grandes asedios durante la Guerra de Restauración. Dicho conflicto surgió entre Portugal y España porque el país luso no aceptaba seguir bajo el dominio de los reyes de España, lo que ocurría desde 1580. El levantamiento contra el rey Felipe IV y el posterior nombramiento de rey propio desencadenó un conflicto que se prolongó desde 1640 hasta 1668. Fue diseñada por el ingeniero jesuita holandés Cosmander, que trabajaba para la corona portuguesa. Gilot, ingeniero francés alumno de Descartes y con la recomendación de éste, trabajó también en la fortificación de Olivenza. Ambos ingenieros murieron en esta plaza por causas diferentes, pero relacionadas con los asedios. Aún se conservan la mayor parte de sus nueve baluartes originales. Alguno de ellos ha sido reformado para darle otros usos como: una plaza de toros, en el siglo XIX, y un auditorio actualmente. Poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la monumental, llamada del Calvario. Su defensa fue siempre muy comprometida ya que, para no sacrificar algunos barrios, su trazado era irregular y sus nueve baluartes eran excesivos en número, lo que suponía el empeño de “tiempo, gasto y mucha gente para guarnición” (Marinho de Azevedo, 1644).

Olivenza conserva también un rico patrimonio religioso entre otras recordamos la Iglesia de Santa María Magdalena, iglesia de Santa María del Castillo y la Capilla de la casa de la misericordia.

Impresiones personales:

La visita a Olivenza fue muy agradable es un enclave único con un aire típico de la zonas de confín donde se unen, funden y cohesionan las culturas lusa y española. El pueblo y su patrimonio resultan en un buen estado de conservación, por eso se hace muy agradable pasear pos sus calles y perderse por sus rincones únicos.  Para poder visitar y programar la visita a Olivenza os recomiendo visitar la web del ayuntamiento pinchando aquí.

Arqueología Ciudades Historia Itinerarios Salento tips de viaje Viajes

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

Hoy presentamos en ARCHEOANDREA, Gallipoli un estupendo y fascinante enclave histórico del bajo Salento.

En una precedente entrada dedicada a tres ciudades para visitar en un fin de semana ya hablamos de este estupendo centro (para leer esta entrada puedes pinchar aquí). Hoy nos centraremos en conocerla de manera más profunda.

En primavera y en verano Gallipoli es una meta que no podemos obviar. Esta ciudad Salentina (para saber más sobre el Salento pincha aquí) es un antiguo puerto de origen griego cuyo nombre original Καλλίπολις se traduce como “ciudad bella”. Gallipoli es una localidad única para disfrutar de un pueblo rico en patrimonio y en naturaleza. Es considerada una de las ciudades más bellas del Salento y se encuentra en la costa del mar Jónico. La ciudad se divide en dos partes, el borgo, más moderno, y el casco antiguo, que se encuentra en una isla de origen calcáreo, comunicada con tierra firme a través de un puente del siglo XVII y está rodeada por murallas y bastiones que se construyeron para defender la ciudad de los ataques que llegaban desde el mar.

Gallipoli la ciudad bella

Historia

El nombre de origen griego nos indica cómo el enclave fue en origen una colonia de la Magna Grecia. En el 265 a.C. Gallipoli perdió su independencia pasando a estar bajo el dominio romano después de la victoria de Roma sobre la ciudad de Taranto.

Bajo la dominación romana la ciudad salentina tuvo un gran desarrollo, con un aumento de las actividades comerciales a través del desarrollo de su puerto. Las estructuras romanas fueron destrozadas aproximadamente en el 450 d.C. con las invasiones de los vándalos y de los godos. En el siglo VI la ciudad jónica pasó a estar bajo la dominación bizantina lo que provocó un nuevo periodo de bonanza. Durante este periodo se empezó la construcción de uno los símbolos de la ciudad: el castillo. En el siglo XI Gallipoli fue conquistada por Normandos, lo que dio paso a un época tumultuosa con enfrentamientos por el control de la ciudad entre suevos,  angevinos y aragoneses.

Gallipoli alcanzó su máximo esplendor bajo la dominación aragonesa, empezando su desarrollo en el siglo XVI con el comercio del aceite para lámparas. Llegó a su cenit en el 1773 con la construcción del nuevo puerto debido al aumento del tráfico comerciale.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

Qué ver en Gallipoli

El casco antiguo parece anunciarse con la Fontana Greca, monumento en realidad de origen renacentista con frontón barroco. Detrás de la Fontana se puede admirar el Santuario de Santa María del Canneto muy amado por los hombres y las mujeres del mar.

Pasado el puente podemos admirar el castillo de la ciudad del cual hablaremos próximamente en una entrada expresamente dedicada a este espléndida construcción. En el casco antiguo paseando entre estrechas calles podemos admirar numerosas iglesias, entre las que señalamos la Basilica concattedrale di Sant’Agata gran ejemplo del Barocco salentino, Chiesa del Carmine, Chiesa del Santissimo Crocifisso, Chiesa di San Domenico al Rosario, Chiesa di San Francesco d’Assisi, Chiesa di San Francesco di Paola, Chiesa di Santa Maria degli Angeli, Chiesa di Santa Maria della Purità. Paseando por el casco antiguo también podemos admirar numerosos palacios nobiliarios,  que en la mayoría de los casos se remontan al siglo XVIII y XIX.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

 

Gallipoli cuenta también con un rico patrimonio natural en sus proximidades: playas incontaminadas y un rico bosque mediterráneo.

En los últimos años Gallipoli ha crecido notablemente como meta turística, posicionándose como una de las localidades más cotizadas para jóvenes viajeros y turistas. Esto se debe a su atractiva propuesta turística que mezcla el turismo diurno dedicado al patrimonio y a la contemplación de las bellezas naturales con una noche rica en eventos y en locales a la última moda.

Si queréis saber más sobre el Salento podéis pinchar  aquí. Para más información sobre Gallipoli haced click aquí.

Historia tips de viaje Viajes

Isola maggiore paseando entre naturaleza y historia

Isola maggiore paseando entre naturaleza y historia

Hoy me gustaría hablaros de una experiencia fantástica que pude disfrutar en uno de mis viajes de trabajo con Wazo. Durante mi estancia en Toscana la pasada primavera (para saber más sobre mi estancia en toscana, a qué me he dedicado y qué proyecto he desarrollado puedes leer Nueva aventura en FlorenciaBeyond (un)employment ) tuve la oportunidad de visitar la cercana región de Umbria y de poder disfrutar del paisaje estupendo del lago Trasimeno, especialmente de una de sus islas: la Isola Maggiore.

Durante mi visita al lago y a la isla pude disfrutar de la compañía y de la guía de dos amigos profesionales del teatro internacional Uri Noy Meier y Ron Bunzl, experimentados conocedores del lago Trasimeno y de su entorno.

El viaje empieza en el pueblo de Tuoro, un enclave posicionado en el norte de la costa del lago Trasimeno conocido por ser el lugar de La batalla del Lago Trasimeno (c. 21 de junio del 217 a. C.​) donde se enfrentaron el cónsul romano Cayo Flaminio Nepote y el general cartaginés Aníbal, resultando en una gran derrota del ejército romano en la que pereció el propio Flaminio.

Hoy en día Tuoro es conocido sobretodo por  su localidad Lido Punta Navacci, un área de gran interés naturalista, donde encontramos el Campo del Sole, un museo al aire libre que se compone de 27 grandes esculturas realizadas por artistas italianos y extranjeros entre el 1985 y el 1989.  Las esculturas están dispuestas en espiral envolviendo la obra central que representa un disco solar. El complejo fue ideado por el director del proyecto Pietro Cascella y contó con la colaboración de Mauro Berrettini y de Cordelia Von den Steinen. El Campo del Sole es como una moderna Stonehenge de nuestro tiempo celebrando la importancia de la diversidad y del dialogo.

Desde la localidad de Tuoro podemos coger el transbordador que nos lleva a la Isola Maggiore, una de las tres islas naturales del lago (las otras dos son Isola Minore e Isola Polvese) la segunda por tamaño y la única con población en la actualidad pudiendo contar con 15 habitantes todo el año.

La primera atestación de presencia humana en la isla datan del tiempo de los etruscos. En la historia encontramos las primeras referencias sobre la isla en el 817 cuando el emperador Luis I el Piadoso donó al Papa la posesión de la ciudad de Perugia y del lago Trasimeno. En el 1117 los habitantes del lago pasaron bajo la directa protección de la ciudad de Perugia, cambiando también el nombre del lago de Trasimeno a Lago di Perugia.  En el 1211 cuando en la isla llego Francisco de Asís ésta estaba intensamente habitada. El apogeo del enclave de la isla llegó en el  siglo XVI cuando podía contar con 600 habitantes que se dedicaban a la pesca como actividad principal. Testimonios de este periodo áureo para la isla son las numerosas comisiones de obras de arte conservadas en las iglesias de la isla. En ese momento histórico en la isla se encontraban ocho edificios de culto y cinco cofradías. En el 1600 por un alzamiento de las aguas del lago, la rica actividad de pesca de los habitantes se vio afectada y provocó una crisis económica, que llevó a un lento pero imparable abandono de la isla hasta hoy en día, que cuenta con tan solo 15 habitantes.

El núcleo urbano de la Isola Maggiore hoy en día preserva su aspecto de aldea de pescadores del siglo XV. El lugar mantiene su aspecto original, en la isla no circulan vehículos y como en un viaje en el tiempo nos deja pasear por sus rincones ricos en patrimonio, historia y naturaleza. La isla conserva un gran patrimonio histórico artístico como testimonian los edificios de la Casa del Capitano del Popolo; las dos antiguas iglesias de San Michele Arcangelo y San Salvatore del siglo XII entre otros.

Si queréis visitar Umbria y el lago Trasimeno podéis encontrar toda la información pinchando aquí

Respecto a mi experiencia fue una visita que me agradó mucho, con buena disponibilidad del personal turístico de la isla. Los detalles del pueblo y de su patrimonio histórico, artístico y natural están muy bien cuidados pero sobretodo me llevé conmigo el recuerdo de una compañía fantástica y de un día inolvidable.

Arqueología Extremadura Historia Museos Viajes

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Hoy en archeoandrea hablaremos de uno de los museos más visitados de España nos referimos al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (Badajoz). El Museo Nacional de Arte romano se ubica en la calle José Ramón Mélida, s/n. 06800 Mérida (Badajoz) junto al recinto monumental conformado por el Teatro y el Anfiteatro romanos (puedes leer todos los artículos sobre Mérida y su patrimonio publicados en este blog pinchando aquí).

Historia del Museo:

Los precedentes del Museo Nacional de Arte Romano se remontan al siglo XVI, cuando don Fernando de Vera y Vargas, comenzó a formar una importante colección epigráfica en su palacio. Su hijo, el conde de la Roca, la mantuvo y la aumentó, colocando algunas piezas en la fachada del edificio, que fue derribado a finales del siglo XIX. En el siglo XVIII se crearon dos colecciones de piezas arqueológicas, una en la Alcazaba de Mérida y otra en el Convento de Jesús Nazareno (actual Parador Nacional). Desde entonces, a raíz de varias excavaciones, así como de muchos hallazgos fortuitos, las colecciones antes citadas se incrementaron notablemente. A comienzos del XIX se comienzó a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no se fraguó hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nació por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara. El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincidió con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo. Macías elaboró un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hizo cargo de la Institución, y realizó una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma. Todo este esfuerzo comenzó a ver sus frutos en 1975 con motivo del bimilenario de la ciudad, cuando se decidió la creación del Museo Nacional de Arte Romano (por R.D. de 7 de julio), el primero que, fuera de Madrid, tuvo el rango de nacional. Éste fue un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, reclamó una nueva sede. Pocos años más tarde, en 1979 el proyecto del edificio fue encargado al arquitecto Rafael Moneo Vallés quien lo llevó a cabo entre 1980 y 1986, siendo inaugurado el 19 de septiembre de 1986. Actualmente el museo alberga más de 36.000 piezas y actúa como motor de la transformación radical del turismo de Mérida.

El Edificio:

El edificio que alberga las colecciones del museo fue proyectado por el arquitecto navarro Rafael Moneo en el año 1979. La realización de la estructura museal se desarrolló en los años que van desde el 1980 hasta el 1986, cuando fue inaugurado y abierto al publico. La mayor parte del museo está contenida dentro de un amplio edificio donde el espacio está articulado por una serie de elevados arcos de ladrillo. La luz natural ingresa al interior a través de claraboyas situadas sobre los delgados arcos, inundando el espacio con un cálido resplandor. En el subsuelo, una “cripta” subterránea, sumerge a los visitantes en una prístina excavación romana de la antigua ciudad, permitiendo al museo simultáneamente conservar y exhibir la arqueología del sitio, mientras que interpretativamente replica su arquitectura.  La estructura desde un punto de vista puramente museográfico ha sido criticada en especial modo por el tamaño la de la enorme nave central casi vacía y por su fuerte personalidad arquitectónica que a veces parece hacer perder tamaño e importancia a las bellas piezas del contenido, expuestas en ambas naves laterales.

El museo:

El museo nacional de arte Romano está organizado en tres plantas y una cripta, que tiene como objetivo trasladarnos a la colonia romana de Emérita Augusta para hacernos conocer su sociedad.

Planta Baja

El primer espacio que podemos visitar una vez que accedemos al museo es la planta baja. El objetivo de esta sección es trasladarnos a la sociedad romana. El viaje empieza con las primeras tres salas que nos llevan a conocer los edificios donde se celebraban los espectáculos públicos.

Las salas cuatro y cinco están dedicadas a la religión. En la sala cuatro encontramos los aspectos de las religiones orientales más presentes en la sociedad de Emérita Augusta como el mitraismo. La sala cinco está dedicada sobretodo a ilustrar los cultos oficiales de la religión romana.

En la sala seis se ilustra el mundo funerario romano por medio de las diversas tipologías de sepulturas y monumentos sepulcrales hallados en Mérida. En este espacio hasta el diciembre 2017, se podía admirar la exposición temporal “Mulieres. Mujeres en Emérita Augusta”.

La sala siete tiene como tema la casa romana. En este espacio se ha intentado recrear una casa romana encontrada en la céntrica calle de Suárez Somonte donde aparecieron las pinturas murales de una casa romana con escenas lúdicas y de caza.

La plata baja nos deja con las ultimas tres salas (VIII-IX-X) dedicadas a los restos del foro de Emérita Agusta.

Primera Planta:

La primera planta está dedicada sobretodo a las producciones artesanales de la sociedad romana. A los largo de las salas de esta sección del museo encontramos espacios dedicados a la cerámica romana en toda su tipología: común, terra sigillata… y están organizadas por función, tipología y origen.

La sala VI de esta planta, en correspondencia con la sala VI de la planta baja, está dedicada a la cultura funeraria romana con la recreación de un columbario.

La primera planta se completa con salas dedicadas a la producción del vidrio, objetos en hueso y una colección numismática.

 

Segunda Planta:

La segunda planta está dedicada sobre todo a describir el territorio, la sociedad y los movimientos migratorios de la antigua colonia romana. Podemos admirar numerosos retratos privados de los ciudadanos de la colonia. En la sala VII, que lleva por título Arte y cultura, se pretende hacer un repaso a la compleja actividad creativa que tenía lugar en Emérita Augusta a través de las muchas las facetas en las que se manifestaba (música, filosofía, artes plásticas…).

Cripta:

Otro espacio peculiar del museo es la Cripta que se sitúa en los cimientos del museo, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados al construir el edificio y se dejaron a la vista del público como una sala más.

Este imponente recinto cobija bajo las arcadas del edificio de Moneo los restos arqueológicos correspondientes a un peculiar barrio extramuros, en el que puede admirarse la perfecta simbiosis de viviendas y área funeraria.

Conclusiones e información:

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es un etapa obligada en una visita a la ciudad y a la región de Extremadura. La historia del edificio, las colecciones y el discurso expositivo nos llevan al mundo romano y nos hace pasear por su sociedad, su edificios y su cultura.

La visita es amena y no se hace para nada aburrida. El museo también es un centro de estudio del mundo romano promocionando y organizando actividades como jornadas, foros…

Respecto a la funcionalidad museográfica del edificio diseñado por Rafael Moneo opino que no perjudica ni desvaloriza el material arqueológico que contiene. Personalmente es de mi agrado.

Para visitar el museo y saber horarios, actividades y más podéis pinchar aquí

Podéis encontrar más artículos sobre museos haced click aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.

Arqueología Historia Salento Viajes

Presicce un pueblo de leyendas, hipogeos y palacios

Presicce

El pueblo de Presicce está ubicado en el bajo Salento, precisamente en un valle particularmente rico en agua. El valle está situado en la “Serra di Pozzomauro“, una colina organizada en terrazas con muros de piedra seca que delimitan los campos  cubiertos de matorral mediterráneo, olivos centenarios, pinos y especies de arbustos de roble espinoso.

Hay varias teorías sobre el origen de Presicce. La tesis más plausible, sin embargo, parece ser la que se refiere a la abundancia de agua en el área. La presencia de acuíferos en una tierra árida como la de la península del Salento implicó el movimiento de los habitantes de otras zonas hacia el territorio de Presicce en busca de agua. De ahí su originario nombre “Praesitium”, que significa concretamente “nacido por sed”; desde “Praesitium” se pasó a “Praesitio” para acabar en el actual nombre de Presicce presuntamente surgido en un momento indefinido en el período alto medieval.

Sin embargo hay algunas fuentes que afirman,  que el verdadero nacimiento de la aldea de Presiccese ocurrió después del desplazamiento de la población de Pozzomauro, un pequeño asentamiento humano en la ladera sureste de la colina en la que actualmente se encuentra la ciudad. De Pozzomauro todavía hay signos visibles: los restos de una antigua torre, una cripta de los monjes basilianos y una capilla. Los sarracenos, en 1400, conquistaron y luego devastaron Pozzomauro. Incluso con los orígenes del topónimo parece haber un vínculo con este evento, Presicce deriva de la palabra latina “praesidium” que significa guarnición militar, (si quieres saber más sobre el Salento y el bajo medievo y edad moderna puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar).

Presicce

Una leyenda oral ha dado a los Presiccesi el sobrenombre de “Mascarani“. Los hechos de este sobrenombre se debe a una historia que se remonta al 1655. En aquel tiempo aun en estas tierras se aplicada la horrible ley  de “Ius primae noctis”, que otorgaba  un presunto derecho a los señores feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier doncella, sierva de su feudo, que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos. El aplicación de tal derecho por Carlo Bartilotti,  el señor feudal de aquel tiempo, obviamente trajo mucho odio hacia él. Una noche el señor feudal, mientras asistía desde la ventana de su castillo al desfile de carnaval, fue asesinado por un hombre enmascarado y armado con una pistola. La leyenda cuenta que el hombre que disparó se volvió hacia la muchedrumbre enmascarada del pueblo, que intencionadamente seguía la celebración del carnaval haciendo caso omiso al hecho de que el señor feudal estaba siendo asesinado. Desde entonces, los presiccesi son conocidos como los Mascarani, aquellos que llevan una mascara.

Presicce también es conocida como el pueblo hipogeo. Este sobrenombre se debe a la abundante presencia de almazaras hipogeas en su territorio. El municipio de Presicce es el que tiene el mayor número de almazaras hipogeas de todo el salento.

Las almazaras más antiguas aún son identificables en la Serra di Pozzomauro. Fueron excavadas en roca calcárea probablemente por comunidades de pastores con la ayuda y experiencia de los monjes basilianos, en un intento de reorganizar las poblaciones sobrevivientes escapadas de las invasiones de los sarracenos de los siglos IX y X. En los siglos posteriores la necesidad de iniciar la organización productiva del territorio y la recuperación de la zona pantanosa, condujo a la construcción de las almazaras hipogeas también en el centro de la ciudad. El momento de mayor explotación de las almazaras hipogeas probablemente llegó en el 1600 según el historiador local Carmelo Sigliuzzo, que en un escrito inédito conservado en la biblioteca municipal de Presicce, cree poder afirmar con relativa certidumbre que en el siglo diecisiete Presicce podía contar con alrededor de 23 almazaras hipogeas. Se cree, a partir de testimonios verbales, que las almazaras hipogeas estuvieron en uso hasta finales de 1800 y primeros años del 1900, después de lo cual, el advenimiento de nuevas tecnologías para la producción de aceite de oliva y la impracticabilidad higiénica de los espacios hipogeos condujeron a su abandono y al consecuente llenado de los ambientes hipogeos con material de desecho.

 

Presicce

Presicce

Pero Pressice también es conocido como uno de los pueblos más bellos de Italia. Tal reconocimiento se debe a la presencia de numerosos palacios señoriales que conserva su casco antiguo, a la espléndida iglesia de Sant’Andrea y a su palacio ducal, actual sede del museo de la civilización campesina de Presicce, entre otros….

Mientras organizáis vuestro viaje a Presicce, os invito a disfrutar de su belleza con estas imágenes. Si queréis saber más sobre el Salento haced click aquí y estad atentos a los próximas posts.


 

Extremadura Historia Itinerarios Viajes

Descubriendo San Martín de Trevejo

Descubriendo San Martín de Trevejo

Hoy volvemos a  escribir sobre Extremadura y su patrimonio. En este artículo viajaremos a la provincia de Cáceres, a la comarca de Sierra de Gata, tratando en detalle el espléndido pueblo de San Martín de Trevejo.

San Martín de Trevejo es una villa que se encuentra entre la Sierra de Gata y la frontera portuguesa. Se halla enclavado en un valle a los pies del monte Jálama (1492 m) en el Val de Xálima, en el noroeste de la provincia de Cáceres y cuenta actualmente con una población aproximada de 800 habitantes. Perteneció hasta el año 1833 a la provincia de Salamanca y hasta el año 1958 a la diócesis de Ciudad Rodrigo, hoy en día forma parte de los veinte pueblos que integran el conjunto de la Sierra de Gata.

Su posición, muy próxima a la frontera con Portugal y en pleno corazón de la comarca de Sierra de Gata,  hace que San Martín de Trevejo ostente un fenómeno cultural extraordinario, que junto con su florida vegetación, puede ofrecer al visitante un conjunto histórico y paisajístico único en el mundo.

Historia

Sobre la fundación de San Martín de Trevejo se dispone de poca información, aunque la hipótesis más acreditada señala una fecha a partir del  siglo IV d.C., por el nombre de San Martín, santo que vivió en este siglo. El primitivo nombre del enclave era San Martín de los Vinos y después de la promulgación de un fuero en 1230 se le llama Trevejo. Fue San Martín antigua capital de Corregimiento de Jálama, sede del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén y cabeza de juzgado hasta el 1826. En la zona se libraron muchas guerras sangrientas, tal es el caso de Alfonso VII, que tomó la Ciudad de Coria en el 1142. Fernando, su hijo, empujó el repoblamiento de la comarca, desde Ciudad Rodrigo hasta esta Sierra, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo. La población que repobló las tierras provenía mayoritariamente del antiguo reino de León y de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada “a fala“ o “mañegu”hablada también en los municipios adyacentes  (Eljas y Valverde del Fresno). El pasado de este lugar se refleja en su patrimonio histórico como en:  el Pilón “O Chafaril” , la plaza mayor, la torre campanario de la plaza mayor, el pilón situado en la plaza mayor, la casa de la Encomienda situada también en la Plaza Mayor , la Iglesia de San Martín de Tours (terminada de construir en el año 1653) y el casco antiguo entre otros…

ARQUITECTURA MAÑEGA:

El casco antiguo de San Martín de Trevejo  fue declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico gracias a su bien conservada arquitectura. Sus tradicionales casas de entramado hacen que el tiempo se detenga. Recorriendo las  calles de este lugar, donde las techumbres de algunos hogares suelen prolongarse hasta prácticamente unirse con los tejados de las casas situadas al otro lado de la calle. El visitante podrá divisar las edificaciones de entramado de madera, compuestas por tres niveles de altura principalmente. Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite. En la actualidad, estas boigas suponen un importante atractivo turístico, las cuales, siendo muy mimadas y valoradas por sus dueños, aportan una agradable zona de recreo donde poder degustar el buen vino del lugar.

Experiencia personal

Durante mi estancia en San Martín de Trevejo me alojé en el Hotel Rural de El Duende del Chafaril. El hotel está situado en el casco antiguo de San Martín de Trevejo y está formado por una gran casa de muros de piedra datada de 1822 que fue rehabilitada en su totalidad en 2006 para convertirla en un cuidado hotel. La estancia en el hotel fue muy agradable tanto por el personal como por los servicios teniendo en cuenta que con la habitación está incluido el acceso ilimitado a la piscina del exterior y al pequeño spa con sauna y jacuzzi entre otros… Las habitaciones están muy bien equipadas y decoradas con gusto respetando la historia del edificio pero con toques modernos. También cuenta con un restaurante en su interior donde poder disfrutar del la gastronomía local con una presentación de platos moderna y actualizada. En la plaza mayor también podréis disfrutar de un restaurante tradicional como Os Arcus donde podéis degustar una estupenda carne a la brasa entre otros platos tradicionales…

Si os gusta la naturaleza, la historia y descubrir pequeños enclaves con una cultura original y única, tenéis que pensar en hacer una visita en San Martín de Trevejo y disfrutar Sierra de Gata, comarca que descubriéremos más en lo próximos meses  con nuevas entradas.

Puedes encontrar otras entradas relacionadas con Extremadura pinchando aquí

Enlaces de interés:

www.sanmartindetrevejoturismo.com

www.sierradegata.org

Atenas Ciudades Viajes

Descubriendo Atenas: Monastiraky

Monastiraky

Hola a tod@s cari amici hoy en la sección dedicada a mi experiencia en Atenas me gustaría hablaros de Monastiraky. Si queréis leer la entrada anterior dedicada al barrio ateniense Psiri haced click aquí.

Monastiraki constituye junto con Psiri una de las zonas más interesantes y animadas de Atenas, su denominación se debe al pequeño monasterio situado en la plaza homónima.

Ubicado a los pies de la zona norte del Acrópolis, Monastiraki es una de las principales zonas comerciales de la ciudad gracias a su mercadillo. En éste se pueden encontrar todo tipo de artículos, desde ropa de segunda mano, hasta CD´s, libros o antigüedades.

Además de comprar algunos recuerdos en el mercado, Monastiraki es una zona muy recomendable para sentarse en alguna de sus terrazas y degustar las especialidades de la gastronomía griega. En las terrazas o en la plaza principal del barrio podemos disfrutar de numerosas tabernas (típicas en Atenas) donde podemos probar todo tipo de gastronomía tradicional griega desde comida rápida como el Souvlaki y el Gyro Pita hasta platos más clásicos como Mousaka, Horiatiki (Ensalada Griega), Dakos (Ensalada de Creta). En mi experiencia, siendo el tiempo una cosa que siempre me falta, me gustó mucho la comida rápida de esta zona en particular así que si os gusta el pan de pita y el gyros (Carne asada verticalmente, servida a tiras y acompañada con patatas en pan de pita) os consejo probar el The greco’s project .

Monastiraki  es un barrio rico en historia, monumentos y restos arqueológico que se pueden visitar. Uno de los sitios arqueológicos más conocidos de la zona es seguramente la Biblioteca de Adriano. La Biblioteca de Adriano fue construida en el año 132 d.C. bajo las órdenes del emperador romano Adriano y también era conocida como la “Biblioteca de las cien columnas”. Próximamente hablaremos más detalladamente de la Biblioteca de Adriano.

En esta zona de la ciudad también podemos encontrar los restos arqueológicos del Ágora antigua de Atenas y del Ágora romano. Como en el caso de la biblioteca de Adriano también para las dos Ágoras escribiremos una entrada más detallada.

Existen números museos ligados a la tradición cultural, gastronómica y folclórica de Grecia como el Museo de Gastronomía Griega, museo de Cerámica tradicional Griega y el Museo de Arte Popular griego y de Instrumentos musicales populares griegos.

En mi experiencia el Barrio de Monastiraky es de las zonas más vivas de la ciudad sobre todo en horario diurno gracias a su mercadillos, terrazas y patrimonio. Es de visita obligada en mi opinión.

 

 

Arqueología Historia Salento Viajes

Castro el puerto donde desembarcó Eneas

Castro

La ciudad de Castro se encuentra en la sierra salentina en el territorio más oriental de la península salentina entre Otranto y Leuca. El puerto de Castro es el más cercano a la costa griega, distando tan solo 80KM desde la isla de Phano, cerca de Corfu. El subsuelo de Castro es rico en enormes grutas marinas conocidas con el nombre de Romanelli y Zinzulusa. Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la gruta de Romanelli hallaron pinturas rupestres y utensilios de factura humana que se remontan al paleolítico. En la gruta de la Zinzulusa se hallaron repertos arqueológicos datados entre la edad paleolítica y neolítica.

Las recientes investigaciones arqueológicas e historiográficas sobre la evolución histórica de Castro nos indican que el pueblo salentino fue fundado por los Masapicos, población de origen griego, estando después bajo la hegemonía de los griegos que le pusieron el nombre de “Καστρον” que significa “lugar fortificado”.  En el 123 a.C. la ciudad de Castro pasó a ser una colonia Romana con el nombre de Castrum Minarvae. Esta primera etapa de la historia de Castro está testimoniada por los recientes hallazgos arqueológicos realizados por la universidad de Lecce. Los arqueólogos de dicha institución han hallado y estudiado las muras de la ciudad de época mesápica, griega y romana que datan de un tiempo entre los siglos V y II a.C. Según el director de la escuela de especialización en arqueología de la universidad de Lecce Francesco d´Andria los últimos descubrimientos han revelado elementos determinantes como los restos de un templo dedicado a la diosa Minerva que junto con las poderosas cintas murarias que datan entre el IV y el III siglo a.C. hacen de Castro, el  puerto descrito en La Eneida de Virgilio donde desembarcó de Eneas.

Después de la caída del imperio romano de occidente Castro paso a ser un domino godo. Después de las guerras góticas con la victoria bizantina bajo el Reinado de Justiniano en el siglo VI d.C. p se convirtió en un enclave del imperio bizantino. La ciudad de Castro en el 682 fue elevada a sede episcopal hasta el 1818. Durante el siglo IX pasó a ser un dominio árabe convertiéndose en un importante puerto comercial conocido por el nombre de “Al Qatara” es decir “El Castillo” hasta la reconquista de Luis II el Joven (para saber más sobre esta época puedes leer Patú ciudad del pathos).  En el siglo XI la ciudad fue disputada entre los bizantinos y los normandos con la victoria final de estos últimos que elevaron Castro a rango de contea al final del siglo XI.

Hoy en día, visitando el centro histórico de Castro uno de los elementos arquitectónicos que nos llama inmediatamente la atención es su castillo Aragonés.  El castillo de Castro fue construido en el siglo XIII bajo Carlos de Anjou sobre una estructura precedentemente existente de época romana que a su vez probablemente se apoyaba a otra estructura aun más antigua. El castillo sufrió los ataques más poderoso cuando Castro era ya un aposentamiento Aragonés. Los primeros ataques se realizaron después de la caída de Costantinopla en el 1453, con ataques poderosos conducto por los turcos hacia las costas del Salento desde el 1460. Bajo el reinado de Fernando I de Aragón el conde Giulio Acquaviva ordenó reforzar el castillo y aumentar el presidio militar. Las medidas del conde no fueron suficientes y en el 1480 los turcos semi destrozaron el castillo mientras un ejército de 2000 hombres bajo el mando del conde de Acquaviva  era acorralado y derrotado. Durante el siglo XVI el castillo fue reforzado varias veces, en el 1572 por el vice rey Pedro de Toledo y en el 1575 por el arquitecto sienés Tiburzio Spannocchi al cual fue encargo también una reestructuración de la cinta muraria. Todas estas reformas no pudieron garantizar la seguridad de la población local que era sometida a continuos ataques del mar (para más información sobre este tema puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar y Salve la ciudad que resisitió a los Piratas ). La inseguridad de Castro empujó a la población local a abandonar la ciudad de Castro y a buscar un lugar más seguro alejado de la costa.

El pueblo de Castro así como muchas localidades del Salento se repobló con el cese de los ataques del mar desde oriente en el siglo XVIII aunque nunca recuperó la importancia y el rol estratégico que obtuvo en el pasado. Podéis encontrar información sobre Casto en la web de su ayuntamiento pinchando aquí. Si queréis visitar el sitio y la zona como experiencia personal, para poder disfrutar al máximo de Castro y del Salento en mi opinión los meses mejores son los que van desde mayo hasta octubre, evitando agosto cuando la presencia de los turistas es por estas tierras es multitudinaria.

 

Arqueología Extremadura Historia Viajes

La casa del Mitreo

La casa del Mitreo

Hoy en archeoandrea hablaremos de un yacimiento arqueológico que conserva restos arqueológicos muy importantes para la historia de la Hispania romana, estamos hablando de La casa del Mitreo. En este yacimiento situado en la ciudad de Mérida, en Extremadura, encontramos los  restos de uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. El nombre del yacimiento se debe a los primeros investigadores que consideraron vincular los restos arqueológicos encontrados en el solar con los restos de un posible templo dedicado a Mitra, aparecidos en el solar ocupado por la plaza de toros, por su proximidad. Hoy en día esta hipótesis ha sido descartada por la mayoría de los investigadores que son inclines a identificar los restos como una domus romana.

Posición y cronología

La Casa del Mitreo es una domus que estuvo situada al suroeste de la ciudad romana, fuera de las murallas y junto a la prolongación del Cardo Máximo. Se asienta sobre una suave pendiente que desciende desde el cerro donde se ubica la Plaza de Toros hacia la actual carretera. Por la datación de los restos las últimas excavaciones fijan la construcción de esta domus a finales del s. I d.C., en época Flavia. No obstante, la casa sufrió varias remodelaciones a lo largo de su vida e, incluso, un incendio, que destruyó parte del vestíbulo y de la zona de tiendas entre finales del s. II y mediados del s. III d.C. Las zonas afectadas por el incendio parecen que no volvieron a ser habitadas, aunque sí el resto de dependencias de la casa al menos hasta el s. IV d. C., cuando seguramente se abandonó toda de forma definitiva.

Historia del yacimiento:

Las primeras noticias sobre el yacimiento pertenecen a los años 1902-1913 cuando se empezó a construir la plaza de toros de Mérida. Los primeros sondeos arqueológicos del solar llegaron en el 1954 con D. José de Calasanz Serra Rafols, Comisario Director de las Excavaciones del Plan Nacional de Mérida deliberando en su informe la necesidad de programar una excavación arqueológica del área. La excavación que fue realizada y dirigida por D. Eugenio García Sandoval en el 1966, portó a la luz los primeros restos de la Casa del Mitreo y del famoso  “Mosaico Cosmogónico” el hallazgo más importante de la intervención. En los años 70 la conservación e investigación del espacio pasó a ser incumbencia de los conservadores y técnicos del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. En 1994 la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura decidió colocar una cubierta que protegiese todo el recinto arqueológico de la casa de las inclemencias meteorológicas. Durante la obra se realizaron nuevos estudios, concretamente en la entrada de la domus donde se encontraban las actividades industriales de la casa. Tras la colocación de la cubierta, el recinto fue abierto al público con un aspecto similar al que presenta en nuestros días. Además, en la actualidad, la Casa del Mitreo forma conjunto en un recinto arqueológico junto con el “Área funeraria de los Columbarios” del cual hablaremos en detalle en una próxima entrada.

Imagen original en http://www.spanisharts.com

Descripción:

Nos encontramos ante una domus edificada a finales del siglo I e inicios del II d.C. fuera de las murallas de la ciudad, sin restricciones para su crecimiento. Sin duda, su extensión y la decoración de algunas de sus estancias denotan que sus propietarios fueron personajes de relevancia dentro de la sociedad emeritense, formados en la cultura helenística. Todo el conjunto está articulado en torno a tres patios el atrium, el peristylum y el viridarium.

La casa del Mitreo

Atrium

Peristylum

Viridarium

Alrededor de los tres espacios se distribuyen las diferentes estancias de la casa, donde tenia lugar la vida diaria de sus inquilinos tanto desde un punto de vista público como privado. Además, estos tres espacios parecen guardar un orden que va desde la zona más pública y social, situada hacia la entrada de la casa: el atrio con sus tabernae y su tablinum, en el que se halla el famoso “Mosaico Cosmogónico”; hasta la zona más íntima y privada: el viridarium o jardín en torno al que se hallan distribuidas las habitaciones, ubicado en el interior de la vivienda; y, al mismo tiempo, una gradación de tamaño que va de menor a mayor desde el atrio hasta el viridarium pasando por el peristylum en relación a sus dimensiones y número de columnas. Especialmente, el peristylum sería el vértice de un ángulo de noventa grados perfecto en la domus del Mitreo entre el eje norte-sur desde la entrada hasta el mismo peristilo y el eje este-oeste desde el propio peristilo hasta el siguiente patio: el viridarium. Ambos ejes se identifican en la casa con dos largos pasillos que unen los tres patios, permiten la circulación por la casa y a lo largo de ellos se articulan las distintas estancias.

Corredor hacia el Peristylum

Cisterna en la zona del Viridarium

Atrium

Habitación del mosaico de Eros

Restos termas

Opinión:

La Casa del Mitreo es sin duda alguna una joya arqueológica que merece una visita ya seamos unos profesionales del arqueología romana o un simples apasionados.  El yacimiento se encuentra en un estado de conservación óptima. El primer problema los encontramos al localizar el sitio, escasamente señalado (problema que el yacimiento comparte con otras áreas arqueológicas de la ciudad como el circo máximo). El recorrido del visitante está acompañado por paneles explicativos solo en español y con una terminología impecable desde un punto de vista académico pero quizá de difícil interpretación para el gran público.  En mi opinión la visita a este yacimiento arqueológico es obligatoria si estáis pensando en acudir a la ciudad de Mérida ya que es uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. Para visitar la casa del Mitreo es necesario un ticket con el coste de 4€, que además de dar entrada al área arqueológica de la casa del mitreo también incluye la posibilidad de visitar la adyacente “Área funeraria de los Columbarios” de la cual hablaremos próximamente. Para programar la visita y mayor información sobre horarios y billetes os aconsejamos consultar la web de turismo de Mérida pinchando aquí.

Si habéis visitado la casa del Mitreo me gustaría saber vuestra opinión ¡Compartidla en comentarios por favor! Mientras tanto… ¡un saludo a tod@s!